Artículo 41 y libertad de expresión

El apartado A de la fracción III del Artículo 41 de la Constitución mexicana tiene un par de joyas regulatorias que serán puestas a una dura prueba en el 2012:

“Los partidos políticos en ningún momento podrán contratar o adquirir, por sí o por terceras personas, tiempos en cualquier modalidad de radio y televisión.
Ninguna otra persona física o moral, sea a título propio o por cuenta de terceros, podrá contratar propaganda en radio y televisión dirigida a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, ni a favor o en contra de partidos políticos o de candidatos a cargos de elección popular.”

Y el apartado C de la misma fracción dice:

“En la propaganda política o electoral que difundan los partidos deberán abstenerse de expresiones que denigren a las instituciones y a los propios partidos, o que calumnien a las personas.”

Podemos estar de acuerdo o no con el espíritu de esta ley (yo no lo estoy), pero mis dudas son más simples: ¿Qué tipo de autoridad puede encargarse, de verdad, de hacer valer este tipo de restricciones? ¿A qué costo? ¿Cómo saber si un spot pretende influir las preferencias electorales o no?

Por otro lado, el Art. 228 del COFIPE abre una ventanita:

“5. Para los efectos de lo dispuesto por el párrafo séptimo del artículo 134 de la Constitución, el informe anual de labores o gestión de los servidores públicos, así como los mensajes que para darlos a conocer se difundan en los medios de comunicación social, no serán considerados como propaganda, siempre que la difusión se limite a una vez al año en estaciones y canales con cobertura regional correspondiente al ámbito geográfico de responsabilidad del servidor público y no exceda de los siete días anteriores y cinco posteriores a la fecha en que se rinda el informe. En ningún caso la difusión de tales informes podrá tener fines electorales, ni realizarse dentro del periodo de campaña electoral.”

A esto le llamo regulitis.

Advertisements

2 thoughts on “Artículo 41 y libertad de expresión

  1. Pingback: El espíritu del COFIPE | Javier Aparicio / Public Economics

  2. Pingback: La campaña permanente | Javier Aparicio / Public Economics

Comments are closed.