El 27 de abril pasado se publicó mi primera columna para Excélsior. La columna lleva por título “Voto razonado” (expresión simple que aplica por igual a un elector, legislador o magistrado) y aparecerá cada sábado. Aquí la primera entrega:
La (in)trascendencia del Pacto
Al inicio de esta semana los líderes del PAN y PRD anunciaron que se retirarían de la mesa de negociaciones del Pacto por México. El martes 23 de abril, el Presidente suspendió temporalmente las actividades del Pacto y canceló la presentación de la iniciativa para la reforma financiera. Al día siguiente, tras una reunión de los líderes partidistas con el secretario de Gobernación, el Pacto fue relanzado. En menos de 72 horas el Pacto pareció entrar en crisis y resucitar. Entretanto, el proceso legislativo no se descarriló: la minuta revisada de la reforma de telecomunicaciones fue aprobada en San Lázaro este jueves. Las reacciones no se hicieron esperar. Algunos celebraron que el diálogo oportuno permitiera la supervivencia del Pacto. Para otros, este episodio quizás indica el comienzo del fin para el Pacto.
¿Cómo podemos interpretar esta secuencia de eventos? ¿En verdad es tan importante el Pacto? Desde 1997 se ha dicho que el gobierno dividido era la causa principal de la parálisis legislativa y el freno de muchas reformas estructurales. En lo que va de este nuevo sexenio, la parálisis parece haber desaparecido. Pero si aún habiendo gobierno dividido ya no hay parálisis, entonces tal conformación de gobierno no era su causa. Continue reading