Aquí mi tercera columna semanal para Excélsior, “Voto razonado” (11 mayo 2013)
Blindaje electoral
Están por iniciar las campañas electorales locales en 14 entidades del país. El 7 de julio próximo habrá elecciones para renovar congresos locales y/o ayuntamientos en mil 432 de dos mil 457 municipios (58% del total), los cuales comprenden 42 millones de habitantes y más de 29 millones de electores (37% del total nacional). Por lo general, las elecciones intermedias locales son las de menor participación electoral, seguidas de las elecciones para gobernador, mientras que las elecciones para presidente son las de mayor participación. Esto es algo paradójico: es mucho más probable que el voto de un ciudadano cualquiera sea decisivo en una elección local que en una presidencial. Por desgracia, en la mente de muchos votantes ocurre justo lo contrario: resulta más interesante votar por un Presidente que por un alcalde.
Una elección en una demarcación con pocos votantes y una baja participación electoral es mucho más susceptible a la influencia de las llamadas maquinarias de movilización y compra de votos que se resisten a desaparecer. Hay quien dice que las elecciones locales en México son cada vez menos confiables. Por un lado, la evidencia de la alternancia sugeriría lo contrario: nueve de cada diez ayuntamientos en México ya han tenido al menos una alternancia en el poder. Por otro lado, también es cierto que la tentación por manipular elecciones aumenta conforme más reñida es una elección. Y nuestras elecciones cada vez son más reñidas. A pesar de ello, en seis de los 14 estados con elecciones este año nunca ha habido alternancia para gobernador: Coahuila, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz nunca han tenido un gobernador no priista. Continue reading