Sólo EL sabe sumar

Federico Reyes Heroles, en Reforma (11/jul/06), lo dice mejor que muchos:

PERDER GANANDO

¿Cuál es el límite? La alianza por el Bien de Todos está en su derecho de impugnar las supuestas irregularidades habidas en la elección. Auténticamente es por el bien de todos: sólo desnudando anomalías y posibles delitos electorales es como podremos arrinconarlas. Todo sistema electoral se perfecciona por actos de tracto sucesivo. En el 88 las actas no quedaban en manos de los partidos. En el 91 los partidos carecían de representantes en un buen número de las casillas. Las zonas alejadas tuvieron que ser cubiertas por un auténtico ejército de observadores. La fiscalía especial es otro paso. Denunciar irregularidades y anomalías es obligado e imprescindible para el avance democrático. Allí no hay discusión. Pero se plantea algo distinto.

¿Cuál es el límite, dónde está la frontera que divide lo que es un acto jurídico responsable de una treta política para desorientar a la opinión pública? ¿De verdad creen que hubo irregularidades intencionales en 50 mil de las 130 mil casillas? De verdad creen que el PREP, el conteo y el cómputo distrital -cuyos resultados coinciden al dedillo- fueron manipulados? Piensan entonces que hubo un silencioso golpe de Estado en el IFE que involucró a cientos de servidores públicos, incluidos científicos de gran renombre, golpe de Estado del cual nadie se dio cuenta, por cierto, ni ellos. Una operación central de ese tipo involucraría a decenas de miles de ciudadanos. Allí el asunto no cuadra. ¿Ignorancia o perversidad? No todas las aventuras que parecen quijotescas terminan bien. Don Quijote leyó novelas de caballería, AMLO encuestas a destiempo.

Convertido en Presidente virtual durante dos años, se vio mucho tiempo en la silla presidencial. Los medios colaboraron a ello mes a mes: 10, 15, 20 puntos de ventaja. Pero, ¿quiénes eran los competidores reales, en qué situación? Faltaba mucho por definir. ¡Voy ganando! Soy indestructible, acabaré con las pensiones de ex presidentes, aumentaré el gasto social, construiré refinerías, trenes, carreteras, abajo los ricos, vivan los pobres, ¡viviré en Palacio!

Convencido por las remotas cifras, inició su marcha a la Presidencia desde el corazón del país que ya gobernaba. Pero había un pequeño problema: las verdaderas campañas comenzaron en enero y, por supuesto, las tendencias se movieron. No iba solo. Ésa realidad ya no gustó: “cuchareadas”, “manipuladas”. Amañadas las contrarias, válidas las favorables, una grave y delatadora negación de la realidad. Las cifras mostraron una competencia reñida, por eso AMLO estuvo arriba en varias ocasiones y no protestó. También estuvo abajo y fingió demencia. Fue entonces cuando habló de esas encuestas fantasmales que le daban 10 puntos de ventaja. ¿Existían, les creía? Embebido en sus lecturas nocturnas, el caballero cabalgaba hacia la Presidencia. Nada lo detendría.

Llegó el día de la verdad: casi 1 millón de representantes de partidos, más de 900 mil ciudadanos involucrados en las casillas, todos testigos de primera mano; mil 800 consejeros distritales; 24 mil observadores nacionales y, por si fuera poco, casi 42 millones de votantes que saben por quién votaron: 65 de cada 100 no lo hicieron por él. En el camino AMLO arroja lodo a los consejeros electorales del IFE, al padrón electoral, al PREP, al conteo rápido, al cómputo distrital. ¡Todo es una porquería! Los 236 mil votos a favor de Calderón no valen. Nada de que un voto es un voto. Los más de 27 millones que votaron en su contra tampoco, él es el elegido, tiene que serlo. Quien no lo sepa vive en el error. Síganme los valientes ¡Vamos contra todo y todos! ¡Fraude, fraude, fraude!

Es la mejor elección histórica del PRD, hoy es segunda fuerza en el Legislativo. Una vez más, muy holgadamente, se lleva la capital y más de 14 millones de votos para la Presidencia. Pero el caballero andante declara fraude generalizado, llama “traidor” a Fox y “pelele” a Calderón y, en pocas palabras, se regresa a la política cerril que cuestiona al marco institucional. Como la realidad no me gusta, abro lanzas contra todos. De los costos para el PRD mejor ni hablamos: pueden perder habiendo ganado.

Es hora de definiciones. Esperemos y que el tribunal haga su trabajo. Si AMLO gana, todos a defenderlo. Pero como dice el dicho, no se puede mamar y dar de topes: o el PRD se define como una oposición leal o regresaremos a la duda válida sobre su lealtad institucional que tan malos resultados les dio en las urnas. ¡Ha sido un gran triunfo del PRD! ¿Qué va primero: las imaginerías o las instituciones que el PRD ayudó a construir durante décadas? Si no se corrige el rumbo y se convoca a la descalificación a priori, sin pruebas, de las instituciones estaremos ante uno de los más grandes retrocesos de la vida política del país. Los auténticos demócratas no pretenden subvertir las instituciones, no mienten a sabiendas del daño general que causan.

Ahora resulta que no vale el sufragio de decenas de millones de mexicanos; tampoco las actas firmadas por decenas de miles de ciudadanos; ni los números a los que arribaron miles, ni los ojos vigilantes de otros tantos. “Respeten nuestros resultados” fue la consigna de AMLO el 2 de julio. Sólo él conoce la verdad. Sólo él sabe lo que es justicia. Sólo él accede a los deseos de los mexicanos. Sólo él se preocupa por los pobres. Sólo él puede ser el próximo Presidente. Sólo él es demócrata. Sólo él es honesto y, finalmente, sólo él sabe sumar.

Conteo rapido IFE

Esta es una de las estimaciones del conteo rápido del IFE–mismo que no se difundió el domingo en la noche. Las líneas sólidas son las estimaciones de FC y AMLO, y las líneas puntueadas son el intervalo de confianza al 95%. Cuando la muestra era pequeña, los intervalos se traslapan y no sabemos quién va arriba. Sin embargo, la tendencia en favor de Calderón era clara desde alrededor de las 9pm: noten como los intervalos de confianza se despegan y estabilizan a partir de esa hora.


El comité técnico del IFE hizo tres estimaciones distintas para su conteo rápido. Como había un traslape en los intervalos de confianza en dos de tres estimaciones, el consejo prefirió no declarar un ganador más probable.

Tal postura fue conservadora y me parece lo más recomendable en una elección cerrada como esta. Hoy el PRD dice que este silencio fue cómplice de un fraude cibérnetico y que el PREP estaba amañado. Sobra decir que es virtualmente imposible amañar un método muestral como el conteo rápido a la par de un método censal como el PREP y hacer que ambos lleguen al un resultado tan similar. Si hacemos una lectura integral del PREP, del conteo rápido del IFE así como las encuestas de salida de otras casas encuestadoras creo que la evidencia es clara en favor de Calderón–AMLO perdió por otras razones.

Una explicación más amplia del conteo rápido del IFE está disponible en:

http://pac.ife.org.mx/download/08/pac_down_informe_Comite-ConteoRapido.pdf

Everybody was an intellectual last night

Last night every single pundit, analyst and intellectual was captured by the debate on the debate. Me? I had to report to our neighbor country:
Barbs fly at Mexico’s first presidential debate
EX-MAYOR OF MEXICO CITY, THE FRONT-RUNNER IN JULY RACE, SKIPS TELEVISED EVENT
By Edwin Garcia
Knight Ridder Mexico Bureau
MEXICO CITY – The first presidential debate leading to this summer’s election featured harsh criticism Tuesday among the candidates — and an occasional reference to the man who was supposed to occupy one of the podiums on the stage.
Andres Manuel Lopez Obrador, the left-of-center former Mexico City mayor who mobilized millions of followers and long-ago gained front-runner status heading toward the July 2 vote, skipped the nationally televised debate.
“It’s not common in presidential elections that a candidate decides not to go to a debate,” said political scientist Francisco Javier Aparicio of the Center for Economics, Research and Education in Mexico City. “I don’t know why he believes it was better not to go.”
But the two-hour debate at Mexico’s World Trade Center nonetheless included frequent clashes between ruling National Action Party candidate Felipe Calderon Hinojosa, running second in most polls, and third-place candidate Roberto Madrazo, whose Institutional Revolutionary Party saw its 71-year grip on power end with the election of President Vicente Fox six years ago.

EDOMEX: All politics is local politics

¿Quién ganó y quién perdió en el EdoMex?
 
Como todas las cosas, depende de cómo medimos el éxito y contra qué punto de referencia lo comparamos.  Un par de horas consolidando datos del IEEM permiten una lluvia de cifras interesante.
  • En votos totales, el PAN perdió más votos, comparado con los votos obtenidos en 2003.  Medido en porcentaje pasa lo mismo.  Sin embargo, el PAN consiguió 3 ayuntamientos adicionales. Con todo, el principal daño para el PAN es el impacto en el resto de las campañas de los encabezados que rezan: “PAN es tercera fuerza en el Estado de México”.  La consolación del PAN es que gobierna municipios urbanos altamente poblados: 32% del padrón con sólo 26% de los votos.
  • Por otro lado, aún sin haber perdido muchos votos ni mucho porcentaje, el PRI perdió 23 ayuntamientos respecto a 2003.  Y si comparamos la votación para gobernador vs. la votación municipal total de 2006, el PRI dejó de obtener más de 600 mil votos.  La maquinaria local del PRI parece desvanecerse: con 34% de los votos sólo gobierna al 24% de la población empadronada.
  • El PRD obtuvo el mayor aumento en votos y en porcentaje entre 2003 y 2006, además de conseguir 14 ayuntamientos adicionales.  El impacto de sus votos no es menor: con 30% de los votos consiguió gobernar ahora 43% del padrón estatal. 
  • Cabe destacar que la gran mayoría de los ayuntamientos que perdió el PRI pasaron al PRD–lo cual tiene un significado muy relevante: conforme el voto del PRI se desploma, el PRD consigue más votos y más victorias.  Si esto ocurriese en la elección federal, Madrazo acabaría haciéndole un favor a AMLO.
 
Elecciones en el Estado de México
Resultados recientes, 2000 – 2006
Votos para Presidente 2000 y Gobernador 2005
  PAN PRI PRD Total
Presidencial 2000 2,239,750 1,637,714 961,876 5,124,572
  43.7% 32.0% 18.8%  
Gobernador 2006 936,615 1,801,530 918,347 3,786,929
24.7% 47.6% 24.3%
Votos en Elecciones Municipales, 2000-2006
  PAN PRI PRD Votos Totales
2000 1,835,965 1,623,997 974,441 4,831,002
2003 990,187 1,187,596 834,673 3,468,254
2006 919,971 1,186,326 1,058,259 3,520,531
Votos en Elecciones Municipales, 2000-2006 (porcentajes)
  PAN PRI PRD
2000 38.0% 33.6% 20.2%
2003 28.6% 34.2% 24.1%
2006 26.1% 33.7% 30.1%
Número de municipios ganados, 2000-2006
  PAN PRI PRD PT CONV
2000 30 69 21 1
2003 25 76 24
2006 28 53 38 5 3
Población Gobernada (% de lista nominal)
  PAN PRI PRD PT CONV
2006 32.7% 23.7% 43.0% 0.9% 0.5%
Lista Nominal          8,533,881

Izquierda mexicana = AMLO

Ayer se transmitió mi segunda aparición en Zona Abierta (grabada quince días atrás). El tema original era “izquierda, legalidad y democracia en México”. A la hora de la verdad, el tema fue “AMLO, legalidad y democracia”. El panel estuvo un poco sesgado pues ninguno de los presentes éramos grandes admiradores de AMLO, pero fue divertido de cualquier modo.

Las preguntas centrales fueron estas, seguidas de mis respuestas sintéticas:

1. De llegar al poder, ¿qué tan serio es el compromiso de AMLO con la legalidad?

AMLO se concibe a si mismo como un “luchador social” que ha usado con éxito tanto medios legales como extra legales–ojo, no digo ilegales sino movilizaciones y marchas–para lograr sus supuestos objetivos de justicia social. Gran parte de su credibilidad pública esta basada en esta muy estratégica imagen.

El sistema legal en México es frágil, y muchas veces injusto. Por ser frágil, el presidente tiene amplios márgenes de maniobra para usar la ley como instrumento de política. Por ser injusto, es electoralmente rentable para un candidato prometer luchar por la justicia antes que por la legalidad. Esto implica una disyuntiva riesgosa: hacer política con la ley o mas allá de la ley.

A menuo AMLO parece enviar el mensaje de que, de llegar al poder, usará su honestidad valiente y sus ideales de justicia para resolver los problemas del país independientemente de los límites de la ley. Para cualquiera que entienda algo de estado de derecho, esto es un serio riesgo de regresión.

2. ¿Es posible que AMLO sea una especie de Hugo Chávez mexicano?

Ésta es fácil: No. México es 1) una economía diversificada muy ligada a los E.U., en vez de monoexportadora como Venezuela; 2) el poder político en México está más descentralizado: los partidos son fuertes y la separación de poderes es joven pero parece más sólida que allá. La combinación de ambos factores impone más contrapesos al presidente en México que en Venezuela (One hopes!)

3. ¿Son suficientemente sólidas las instituciones mexicanas para hacer contrapeso al voluntarismo de AMLO?

Opino que si. Aunque la democracia mexicana es joven, los usos y costumbres de sus actores políticos y sus instituciones son suficientemente sólidas (ojo, no digo que sean socialmente eficientes). ¿Sería deseable tener mejores instituciones? También, pero ese es otro tema.

4. ¿Tiene razón AMLO en decir que por “el bien de todos primero los pobres”, y que la corrupción es el principal problema público de México?

No conozco a ningún político que opine que la pobreza y corrupción no son un problema nacional grave. El problema es cómo se pretende atender tales problemas. Ambos requieren reformas serias–es decir, políticamente costosas. AMLO no parece querer decirnos qué tipo de reformas impulsaría ni cómo lo haría. Cuando tuvo amplia mayoría en la Asamblea del D.F., no pareció haber impulsado grandes reformas: más bien se mantuvo lejos de temas controversiales y politicamente costosos.

La plataforma de AMLO es básicamente ofrecer un mayor esfuerzo redistributivo, pero no quiere hablar de la reforma fiscal necesaria para financiarlo, por ejemplo. Detonar un mayor crecimiento económico generaría beneficios sociales más amplios que la mera redistribución. Pero eso requiere muchas y muy bien pensadas reformas. Un voluntarismo redistributivo, por más honesto y valiente que sea, no será suficiente si AMLO no sabe mucho de políticas públicas eficientes.

Izquierda y derecha

La semana pasaba supuestamente fui invitado a discutir a “la izquierda, la legalidad y la democracia en México”.  Al final acabamos discutiendo una versión más bien tropical de izquierda.  Entretanto, me quedé con algunas notas sobre las diferentes dimensiones en que podemos distinguir entre izquierdas y derechas:
 
Dimensión Izquierda Derecha
Bienestar social Menos privilegiados, desigualdad de ingresos Más privilegiados, ingresos promedio
Igualdad y justicia Igualdad o justicia de resultados Justicia procesal, igualdad frente a la ley
Igualdad y libertad Prioridad igualdad sobre libertad Prioridad libertad sobre igualdad
Igualdad y riqueza Atender desigualdad y pobreza primero, crecimiento después Creación de riqueza primero, redistribución después (lifting all boats)
Papel del estado Redistribución vía intervención gubernamental e impuestos Aceptar desigualdades del mercado, oposición a redistribución e intervención estatal
Mayor estado / más intervencionista Estado pequeño y menos intervencionista
Confianza en la eficiencia de monopolios estatales. Confianza en la eficiencia de oligopolios privados.
Promover igualdad social, protección de minorías y grupos desprotegidos.  Estado asistencialista y regulador de fallas de mercado. Opuesto a violaciones de la ley/estado de derecho, regulación excesiva, eficiencia gubernamental dudosa.
Naturaleza humana Naturaleza humana sociotrópica y maleable Naturaleza humana egoísta e inmutable.
Colectivismo, conciencia de clase o grupo conducen a la acción colectiva Individualismo, la acción colectiva no es compatible con incentivos individuales.
Estado y religión O estado O religión / estado laico Estado Y religión
Cambio Cambio e innovación radical Conservadurismo y cambio gradual
Visión del mundo Actitudes cosmopolitas, tolerancia, diversidad y minorías, multiculturalismo Valores tradicionales / conservadurismo moral
Internacionalismo Narrow intereses nacionales
Sinónimos Socialdemócratas, progresistas, liberales (USA) Conservadores, libertarians
 
¿Cuál definición tendrán en mente los encuestados cuando les preguntan: Ud. dónde se ubica en la dimensión izquierda-derecha?

Sistema electoral en México: incentivos perversos

Hoy tuve una brevísima entrevista con el programa Zona Abierta de Televisa (jueves 6 de octubre). De manera muy concreta me preguntaron sobre las deficiencias del sistema electoral y de partidos en México. Preparé unas notas como para cinco minutos–pero al final de cuentas me pidieron sintetizar mis ideas en 45 segundos. Esto fue lo que intenté decir:

La transición política mexicana ha permitido una competencia real entre partidos, erigir un árbitro electoral confiable y un mecanismo para dirimir controversias. Sin embargo, las reglas del juego del sistema electoral producen incentivos perversos.

  1. El modelo de democracia subsidiada y sobre-regulada produce partidos rentistas y no atrae a los políticos con mejores proyectos o cualidades personales, sino a aquellos que son más hábiles para “moverse” dentro de sus partidos y en la “grilla” en general. Los políticos pueden ser perdedores y aún así allegarse recursos importantes y hasta una curul.
  2. Los partidos grandes tienen más incentivos para generar una estructura paralela de financiamiento y negociar para sí mayores subsidios desde el Congreso, que para diversificar o transparentar sus fuentes de financiamiento.
  3. Los partidos chicos tienen escasos incentivos para intentar crecer: su tamaño reducido les permite allegarse recursos cuantiosos a pesar de sólo contar con “candidatos perdedores”—pero con curul. Su representatividad y contribución al debate público es mínima—pero son empresas financieramente rentables.
  4. En cuanto a la creación de nuevas opciones políticas, es más fácil que resabios autoritarios como el SNTE y otros sindicatos públicos logren crear un partido político nuevo, a que otros grupos de la sociedad civil logren organizarse exitosamente.
  5. Para lograr ser candidato, un pre-candidato potencial tiene más incentivos para congraciarse con la dirigencia de su partido—quienes a final de cuentas controlan el dinero público y el proceso de nominación—que para lanzar propuestas o iniciativas novedosas para el electorado.

En suma, esto reduce la capacidad de innovación del sistema político y facilita que “los peores cuadros” asciendan al poder. Por ello, el surgimiento de una “nueva clase política” nos parece tan lento.

Mis otras notas hablaban sobre la relación IFE-partidos, el debate entre financiamiento público vs. privado, y la sobre-regulación de la competencia política–pero eso tendrá que esperar a mis siguientes 60 segundos.

Bicis baratas vs. la muerte de un sueño

Los globalifóbicos tienen “el melodrama” de su lado. Si no me creen, chequen
nada más este título:

“The Last Bicycle Tire Plant:
Mexican Factory Workers’ Dream Dies on Altar of Free Trade”
by Gordon Lafer

http://www.dissentmagazine.org/menutest/articles/su05/lafer.htm

La última fábrica de llantas para bicicleta en México era una cooperativa.
Otras fábricas cerraron tiempo atrás ante el influjo de llantas y bicis
chinas mucho más baratas. Para el autor, este hecho es un ejemplo más de que
el mundo está cada vez peor y que todo es culpa del FMI, BM y otros
innombrables.

Mi “reacción insensible” es: ojalá la cooperativa hubiera respondido antes a
las señales del mercado… O, buscándole el lado amable, quizá este mismo
fenómeno ha permitido que Santa Claus o los Reyes regalen más bicis a más
niños desde NAFTA a esta parte. En cualquier caso, mi visión no tiene
melodrama y por eso Coldplay no hace canciones sobre bicis baratas.

Proselitismo oficial y competencia desleal

El IFE y un amplio número de analistas se han pronunciado en contra del anuncio foxista de que dedicará tiempo y esfuerzo en apoyar la campaña del candidato panista a la presidencia. El llamado va a otros líderes políticos, por si acaso. Hasta donde entiendo, el argumento es que si un oficial electo hace proselitismo en favor de los candidatos de su partido estaría abusando de recursos públicos, como su imagen y sus choferes, para hacer “competencia desleal” que, además de ilegítima, haría menos equilibrada y competitiva la elección presidencial, estatal o distrital. Mis reacciones:

1. ¿Qué es o cómo se come la competencia desleal o ilegítima? Si no es delito que Fox apoye a Creel, o Montiel a Peña, o AMLO a Polevnsky o a Ebrard, ¿por qué estamos tan mortificados? ¿Acaso no es este mismo activismo de Madrazo, Fox y AMLO, lo que desde ahora nos garantiza una elección competitiva como nunca?

2. Existe el argumento de que la democracia mexicana es una niña inocente, que proviene de un autoritarismo donde un partido oficial se las ganaba de todas todas por medios ilegítimos, por lo que sería un retroceso que un (ahora legítimo) gobernante se ponga a hacer proselitismo. Pero, ¿qué tal que un gobernante quiere usar su legitimidad o popularidad para comprarle unos votos a su candidato favorito? ¿Por qué no dejamos que el electorado decida donde ponerle raya a los candidatos y sus campañas? Si ya tenemos tres partidos fuertes, ¿por qué le seguimos teniendo miedo al lobo?

3. Entiendo que el IFE y otros actores “tienen que decir” todo esto, a costa de perder legitimidad como árbitros u observadores neutrales. Pero ya en serio, ¿de verdad alguien cree que algún gobernador de cualquier partido se atará las manos en el 2006? Me queda claro, eso sí, que el IFE tiene que afilar lo más que pueda sus pocos dientes y su maquinaria fiscalizadora.

4. Las democracias modernas tienen una característica llamada “incumbency advantage”, cuyo origen y fuerza, aunque incómoda para algunos politólogos, es bastante normal. Aún antes de que comience alguna precampaña o campaña, los suspirantes tienen condiciones iniciales diferentes: resulta casi imposible que un jefe de gobierno del D.F. o un gobernador electo tenga igual o menos reconocimiento entre el electorado que un misterioso diputado o un prohombre del norte o sur. ¿Pero qué le hacemos? ¿Le cobramos impuestos a los candidatos populares para subsidiar a los desconocidos?

5. La competencia electoral “on a level playing field” es un mito que confunde a muchos. La única forma de conseguir que todos los candidatos tuvieran la misma probabilidad de ganar sería hacer un sorteo entre todo el padrón elegible. Según entiendo, la normalidad democrática consiste en un conjunto de reglas claras y parejas para todos los contendientes, no de oportunidades o resultados igualmente probables. Si con mucho más adversidades ya sacamos al PRI de Los Pinos, ¿por qué tanto miedo a que llegue al poder un candidato ilegítimo X y que nunca lo podamos volver a sacar?

País sin reformas: ¿India o México?

Ejercicio mental: Sustituye México donde diga India, y PRI donde diga Indian Congress Party… luego busque las diferencias–hay al menos dos.
 
 
(…)New Delhi’s decision to start liberalizing its economy in 1991 is touted as a seminal event in India’s history, the moment when it threw off the shackles of Fabian socialism and embraced free markets. It is the stuff of myth–and to a large extent, it is exactly that.

While part of India has benefited from being opened up to foreign products and influences, most of the country is still denied access to free markets and all the advantages they bring. India opened its markets in 1991 not because there was a political will to open the economy, but because of a balance-of-payments crisis that left it with few options. The liberalization was half-hearted and limited to a few sectors, and nowhere near as broad as it needed to be.

One would have expected India’s growth to be driven by labor-intensive manufacturing but, almost by default, it instead came in the poorly licensed area of services exports. The manufacturing sector, ideally placed in terms of labor and raw material to compete with China, never took off. India’s restrictive labor laws, a remnant of the socialist infrastructure that India’s first prime minister, Jawaharlal Nehru, put in place in the 1950s and 1960s, were politically impossible to reform. It remains excruciatingly difficult for most Indians to start a business or set up shop in India’s cities.

This is painstakingly illustrated in “Law, Liberty and Livelihood”, a new book edited by Parth Shah and Naveen Mandava (…) write: “Entrepreneurs can expect to go through 11 steps to launch a business over 89 days on average, at a cost equal to 49.5% of gross national income per capita.” Contrast the figure of 89 days with two days for Australia, eight for Singapore and 24 for neighboring Pakistan.

But often, even this figure is just a notional one, and entrepreneurs find it next to impossible to get a legal permit to start a business at all. Street hawkers and shop owners in the cities often cannot get a license at all. (Even those who do have to comply with draconian regulations that offer so much discretion to the authorities that corruption is inevitable.) They survive by paying regular bribes to municipal authorities and policemen, which are generally fixed in such a way by this informal market that they can barely survive on what they earn, and cannot expand their business or build their savings. They are trapped in a cycle of enforced illegality and systematic extortion by authorities, which results in a tragic wastage of capital. It serves as a disincentive to entrepreneurship, as well as to urbanization, the driving force of growing economies.

Another disincentive to urbanization is how hard it is for poor people to get legal accommodation in the big cities. In Bombay, for example, an urban land ceiling act and a rent-control act make it virtually impossible for poor migrants to rent or buy homes, and they are forced into extralegal housing. The vast shantytowns of Bombay–one of them, Dharavi, is the biggest slum in Asia–hold, by some estimates, more than $2 billion of dead capital. For most of the migrants who live in these slums, India hasn’t changed since 1991. As that phrase from India’s pop culture goes, “same difference.”

India’s policymakers are aware of these anomalies, but it is an acute irony in India that any proposal to reform the bureaucracy has to first wind its way through the bureaucracy. (…)

It is in the nature of bureaucracies, Mr. Shourie points out, to endlessly iterate. He charts how the apparently simple task of framing a model tender document took the government more than 13 years, as drafts of it circulated between different committees and ministries. Anything even slightly more complicated, and with pockets of political opposition to it, like economic reforms, becomes almost impossible to implement. Dismantling state controls is only possible if there is political will and a popular consensus. None of these exist. On the contrary, there is a popular belief that the economic inequalities in India are caused or exacerbated by free markets.

The socialist left, a natural proponent of such views, believes that free markets are the problem and not the solution. India’s communist parties have blocked labor reform, opposed foreign investment and prevented privatization of public-sector units. They naturally have a vested interest in the “license-permit-quota raj,” as the web of statist controls is called.
On all these issues they are supported, surprise surprise, by the religious right.

The Hindu right wing (…) also fears globalization. Its sustenance comes from identity politics, the impact of which is diluted by the opening up of the cultural mindspace to “foreign influences.” If people are busy chasing prosperity and gaining Western liberal values, they will naturally have less time to focus on “the Hindu identity,” and suchlike. (…)

In between the socialist left and the religious right is the (Indian National) Congress, a party which occupies the center of the political space almost by default. Its position on issues is always malleable, and although it is currently the party of government, it leads a coalition that depends on the left for survival. The pace of reforms has not increased since it came to power last year, and is not likely to do so anytime soon. While the world focuses on the metaphorical bright lights of Bangalore, most of the country–indeed, much of Bangalore itself, which has been plagued by power and infrastructure problems recently–remains in darkness.

Governance Indicators for Mexico 1996 – 2004

  • Everything that got better from 1996 to 2002, got worse in 2004.
  • Everything that got worse from 1996 to 2000, did not get any better or has come down even more.
  • We are above regional averages on every dimension–but that is easy.
  • We are below income category averages on all dimensions but one–regulatory quality.
  • But how can regulatory quality be so high when rule of law is so low?

Governance indicators for Mexico, 1996 – 2004

Indicator

1996 Percentile Rank (0-100)

2002 Percentile Rank (0-100)

2004 Percentile Rank (0-100)

2004 Regional Average

2004 Income Category Average

Voice and Accountability

42.9

59.6

56.8

53.6

64.6

Political Stability

34.8

50.8

43.7

39.2

67.6

Government Effectiveness

52.0

61.9

56.7

42.1

62.2

Regulatory Quality

74.0

68

68.0

49.8

63.0

Rule of Law

55.4

52.1

45.9

39.1

64.4

Control of Corruption

39.3

52.1

48.8

44.6

63.4

Source: Kaufmann D., A. Kraay, and M. Mastruzzi 2005: Governance Matters IV

http://www.worldbank.org/wbi/governance/pubs/govmatters4.html

Note: Rankings based on a survey of 199 countries.

Political Institutions and the PMP in Mexico

Abstract: This paper uses a transaction-costs framework to link the policymaking process (PMP) and the outer features of public policies in Mexico. It shows how a PMP centralized around the presidency fashioned nationalist policies that were stable, adaptable, coordinated, and private-regarding for the urban-based corporatist pillars of the regime. When growth faltered in the early 80s, however, this PMP was no longer able to adapt to economic volatility, even if it remained dominant in an increasingly turbulent polity.

We explain how unified government and the corporatist control of the economy made a constitutionally weak president in fact a very strong policymaker, even at the cost of being unable to enact reforms with short-term costs for corporatist groups. We also explain why democratization and economic liberalization in the 1990s is constructing a less centralized and more open PMP that benefits larger shares of the population. However, as the separation of powers of the 1917 constitution comes alive, policymaking is increasingly wedded to the status quo. On the one hand, divided government preserves a macroeconomic framework consistent with an open economy (e.g., fiscally sound policies and a floating exchange rate). On the other hand, checks and balances are permitting old and new parties and interest groups to veto second generation reforms in tax policy, labor regulation, and energy markets.

(from the paper conclusion)
The new PMP increases the transaction costs of negotiating structural reforms. The activation of the separation of powers (that unified government and corporatist representation concealed) with numerous checks and balances among the branches of government fragments political power. By fragmenting state power, old as well as new parties (and interest-groups) can veto efforts to denationalize energy sectors, to eliminate tax loopholes, and to deregulate labor markets.

Poorly defined property rights over the effects of reforms may also help to explain why parties cannot agree, for example, to amend the constitution to permit private sector investment in the energy sectors. Political bargains are more difficult to effect because it is hard to translate future economic payoffs into present value political compensation. A hypothetical contract, where reforms are agreed upon in exchange for some political and economical compensation, requires credible commitments, and equally important, they need to be enforceable. In private bargains, it is easy to rely on explicit contracts and third party enforcement. But in matters of public policy, such explicit contracts are rare, and the likely enforcer, the electorate, faces collective action problems and remains ambivalent about further structural reforms.

Non-consecutive reelection also undermines the policy expertise of legislators, even though divided government makes Congress into the principal lawmaking branch of government. Term limits also shortens time horizons of deputies and Senators, thus limiting the political bargains that can credibly be made. It is also not clear how an increasingly independent Supreme Court will interpret the constitution, an unknown of strategic importance because public control over energy resources is constitutionally protected in Mexico. In the PRI era, centralized policymaking allowed for some political bargains, but they also faced limits and trade-offs, which often turned into unsustainable policies. It is possible that as partisan identities and policy choices become clearer, key players will be able to credibly commit to reforming the economy.

Shameless self-promotion

El día 9 y 10 de mayo, La Jornada tuvo a bien citarme en un par de artículos
sobre financiamiento y gasto en campañas electorales en México. El asunto
sería trivial de no ser porque son mis primeras menciones en un medio
nacional. Es justicia divina, pues fui ávido lector de La Jornada entre 1988
y 1996.

La propaganda política en medios electrónicos, más cara que en EU
ALONSO URRUTIA
http://www2.jornada.unam.mx/2005/may05/050509/006n1pol.php

Medios electrónicos trivializan la política y reducen ofertas electorales a
30 segundos
ALONSO URRUTIA
http://www2.jornada.unam.mx/2005/may05/050510/005n1pol.php

Educación Pública en México

En México nos avergonzamos cada vez que la OCDE revela nuestros pobres
resultados educativos. La educacion es un tema ampliamente estudiado en
todos lados, menos en México… En cuanto al marco teórico y empírico para
analizar la educación pública, creo que estos son buenos puntos de partida:

Eric A. Hanushek Publicly Provided Education
http://www.nber.org/papers/w8799

Otros papers interesantes pueden ser:

Edward P. Lazear Educational Production
http://www.nber.org/papers/w7349

Zvi Griliches Education, “Human Capital, and Growth: A Personal
Perspective”
http://www.nber.org/papers/w5426

Raquel Fernandez & Richard Rogerson “The Determinants of Public Education
Expenditures: Evidence from the States, 1950-1990″
http://www.nber.org/papers/w5995

Libertades económicas y políticas

Becker y Posner tocan un tema recurrente de economía y política:
  

  • Economic and Political Freedom: Does One Lead to the Other? BECKER
  • Democracy and Free Markets–Posner’s Comment
  •  

     
    Ambos sintetizan muy bien los argumentos de la literatura, pero Becker da un paso en falso cuando afirma:
     
    The path from political to economic freedom, by contrast, is slower and more uncertain.(…) Mexico has had a free press and considerable political freedom for a century or so, but economic freedoms did not begin to evolve until the latter part of the 1980’s.
     
    ¡Becker necesita un correctivo!