Al igual que en 2006, tras la pasada elección presidencial se ha desatado una controversia sobre la confiabilidad de la información asentada en las actas de escrutinio y cómputo de cada casilla. Existen diferentes fuentes de error en una elección contada por ciudadanos, a saber:
- Errores de escrutinio –contar mal los votos, pues– que se reflejan en un acta con datos inconsistentes o con errores aritméticos. Algunos de estos errores se corrigen con la simple inspección del acta, algunos otros requieren abrir y recontar el paquete.
- Errores de llenado de actas –datos omitidos, ilegibles o mal asentados– que impiden que el PREP contabilice cierta casilla o alguno de sus rubros. Estos errores se subsanan fácilmente durante los cómputos distritales en los que se coteja el acta de casilla original, que se encuentra al interior de cada paquete, con las copias de los partidos, y cuya información se vuelve capturar durante el cómputo. Si algún dato omitido requiere abrir el paquete y recontar los votos, se hace.
- Errores de captura que se hacen evidentes al comparar el dato reportado por el PREP con la las actas de casilla (o sus imágenes escaneadas por primera vez en esta elección). Estos errores también se subsanan durante los cómputos distritales en los que se coteja y vuelve capturar cada acta de casilla.
- Diferencias entre los datos encontrados en las “sábanas” al exterior de cada casilla, y los datos reportados por el PREP. Ésta es fácil de explicar: datos legibles en la sábana pueden ser ilegibles en las actas del PREP, o bien pudieron haber sido capturados por error.
A diferencia del 2006, ahora la ley contempla nuevas causales de recuento de casillas. Según el Art. 295 del COFIPE, el Presidente del Consejo Distrital deberá realizar nuevamente el escrutinio y cómputo de una casilla cuando: