Si yo fuera un “movimiento social”

En días recientes he tuiteado ideas al vuelo sobre lo que me preocuparía “si yo fuera un movimiento social“, de esos que llaman genuinos, en una temporada electoral de un país muy parecido al nuestro. Como ya se me juntaron y no he tenido tiempo de escribir algo más coherente al respecto, aquí va la colección de varios de ellos, en orden cronológico inverso:

  1. Si yo fuera movimiento social, tendría claro que si me pongo muy “radical“, sólo me seguirán los radicales (y esos ya decidieron su voto). Link.
  2. Si yo fuera movimiento social, hoy maximizaría mi impacto electoral (issues, turnout, votos y curules) y el 2 de julio rediseñaba el mundo.
  3. Si yo fuera movimiento social… no llegaría muy lejos por mi pasado neoliberal (di clase de micro, usé el Varian y así). Hoy soy post-neoliberal.
  4. Si yo fuera movimiento social, tendría claro que, una de dos, o le exijo compromisos creíbles al puntero o lo despeino un poco.
  5. Si yo fuera movimiento social tendría claro que hay que “activar” un tema/issue que tenga apoyo mayoritario (o casi). And stick to it.
  6. Si fuera movimiento social, coordinaría voto de castigo masivo para que hubiera alternancia en cada contienda local o federal.
  7. Si fuera movimiento social, intentaría que los jóvenes votaran por arriba del promedio nacional y, de lograrlo, me declararía éxitoso.
  8. Si fuera movimiento social, exigiría a los medios dejar de preguntarle a los pundits qué quieren los jóvenes y mejor preguntárselo a éstos.
  9. Si yo fuera movimiento social, exigiría compromisos creíbles al puntero (y al que le sigue) por “abrir los medios” o “los partidos”.
  10. Si yo fuera movimiento social, demandaría un 3er debate (tipo town-hall meeting con ciudadanos elegidos al azar). Link.
  11. {Este es inédito} Fuera de campaña, los movimientos sociales buscan algo del gobierno en turno; durante una campaña, lo más natural es que busquen incidir en el resultado electoral.
  12. ¿Dónde incidir? En los temas que se discuten, en las plataformas o compromisos de los candidatos, en el nivel de participación (convencer a un abstencionista), en el sentido del voto (convencer a un indeciso, promover el voto útil o el voto diferenciado, etc.) Todo esto impacta de un modo u otro en el resultado electoral.
  13. Pasada la elección, hay que volver al punto 11 y dialogar con el gobierno entrante (incidir en su gabinete o agenda legislativa, por ejemplo).

Si nada de lo anterior te parece sensato, no hay problema: te aseguro que yo no soy un movimiento social ni me considero experto en el tema.

Otros tuits de la semana pasada relacionados con el mismo tema {con algunos añadidos para mayor claridad}:

  • En años electorales tiende a haber más protestas en México. Y si hay elecciones concurrentes, aún más: Guillermo Trejo. {El costo de reprimirlos es muy alto para los políticos, y los agravios sociales se hacen más evidentes en temporada electoral, según me explicó el mismo Trejo}.
  • {Con la reforma electoral} El legislador limitó el número de voces con acceso a medios durante campañas. Hoy algunas de esas voces estan marchando.
  • Pero ojo con analogías primaverales. Chequen nada más los resultados electorales recientes en Egipto.
  • Las masas egipcias lograron derrocar a Mubarak, gran cosa, sí, pero las curules se las llevó la hermandad musulmana… {los éxitos de la protesta de masas se los lleva quien esté mejor organizado a la hora de las elecciones}
  • Pero a los minimizadores del “aquí no pasa nada/las plazas no son urnas”, fíjense que en ciertos war rooms están muy nerviosos. {aunque no lo admitirán públicamente}.
  • ¿Clasemedieros en la calle? Esperen impactos visibles en preferencias electorales entre jóvenes y gente con alta escolaridad.
  • El problema de muchos pundits es que sólo se ven el ombligo (y el de su pasado) y desconocen algo llamado “comparative politics”. {Quizá por eso no logran entender lo que ven}.

Sobre el conteo rápido 2012

El TEPJF acaba de revocar el acuerdo del IFE mediante el cual, al igual que en procesos pasados, el IFE implementaría un conteo rápido en la elección presidencial de 2012 (SUP-RAP-0118-2012).

El argumento de la sentencia incurre en varios errores que vale la pena repasar uno por uno, cosa que hice hace rato en mi cuenta de twitter… pero que vale la pena exponer con mayor detenimiento aquí. Entretanto, va un copy-paste de mis últimos tuits sobre este tema:

[lo que sigue es un vil borrador, conste]

  • El TEPJF does it again: revocan conteo rápido con el chafa argumento de que estimaciones probabilísticas se prestan a especulación.
  • El conteo rápido usa una muestra aleatoria (ie, representativa), ergo es MENOS sesgado que el PREP.
  • El conteo rápido es probabilístico Y representativo. Por ello abona en favor de la certeza del proceso electoral.
  • En un entorno de encuestas (ajá, probabilísticas) chafas, el conteo rápido del IFE brinda MAS información confiable (no menos).
  • En 2006 el PREP sobreestimó la ventaja de Calderón en casi el doble (1% vs el famoso 0.56%) mientras que conteo rápido dijo “margen<0.6%”.
  • Sin el conteo rápido “oficial” del IFE, quedamos a merced de “lo que digan” las exit polls y el sesgado PREP la noche del domingo.
  • El PREP es un censo en tiempo real (“de a como van llegando las actas”), transparente, sí, pero con sesgo urbano.
  • El conteo rápido esta basado en una amplia muestra representativa de casillas y cierra 11pm. El PREP tarda 24 hrs.
  • El conteo rápido ofrece un “control” de calidad al cómputo distrital. Si uno y otro difieren, algo anda mal: o la muestra o las actas.
  • Qué pena que el TEPJF no entienda que, frente a la incertidumbre electoral, más información oportuna es SIEMPRE mejor que menos.
  • Bajo la lógica del Tribunal, habría que prohibir encuestas de salida porque también son probabilísticas y se prestan a especulación.
  • Pero claro, si alguien quisiera construir una “narrativa de fraude”, el conteo rápido le estorbaría.
  • Si la muestra del conteo rápido y el cómputo oficial coinciden, es evidencia que no hubo manipulación de actas de casilla entre el cierre de casillas y el cómputo.
  • Claro, queda el PREP y el cómputo oficial para cotejar, pero hay casillas que no llegan al PREP son ilegibles o erradas (por ello su sesgo).
  • Se dice que el PREP y el conteo rápido son reduntantes. Es cierto, ambos registran información a nivel casilla pero sólo el conteo tiene una estimación representativa confiable a las 11pm, mientras que las tendencias del PREP se consolidan hasta muy avanzada la madrugada del lunes.

Información relevante:

Estas gráficas resumen la información que reveló el conteo rápido del 2 de julio de 2006:

Como se explica en este reporte, hubo 3 estimaciones distintas (robusta, clásica y bayesiana) con base en una muestra de 7636 casillas. Este marco muestral estaba diseñado para poder declarar ganador siempre que el margen de victoria fuera mayor a  0.6%.

Por desgracia, el margen fue de 0.58% (0.56% tras recuentos del TEPJF), razón por la cual el IFE no pudo adelantar ganador la noche misma de la elección.  Pero ojo, esto no quiere decir que el conteo rápido era inútil: el conteo permitía afirmar que le elección estaba cerrada a menos de 0.6% y, por lo tanto, que si cualquier candidato se declaraba ganador con base en encuestas de menor precisión, estaba mintiendo.

Como se aprecia en la gráfica, la estimación bayesiana daba como ganador a Calderón, mientras que las otras dos lo ubicaban por arriba de AMLO pero dentro del margen de error al 95%. En todo caso, esta información sugería que Calderón tenía mayor probabilidad de ganar que AMLO, como se evidenció horas después con el PREP y el cómputo distrital.  En esto radica la utilidad del conteo rápido: dar luz cuando el PREP apenas acumula cierto avance y cuando medios y candidatos juegan con cifras de encuestadoras no siempre confiables.

Basta recordar que siempre es posible dar mayor precisión a un conteo rápido ampliando la muestra: por ejemplo, con  una muestra de 10 mil casillas, Calderón hubiera quedado fuera del margen de error.