PREP 2012

Acaba de empezar el PREP 2012. Esta entrada irá actualizándose durante la noche (o bien será la primera de varias entradas).

El PREP es un mecanismo de monitoreo, en tiempo real, del flujo de datos electorales de las casillas conforme llegan a los centros de acopio en las 300 juntas distritales del país.  El PREP no es un instrumento de medición que permita hacer pronósticos válidos o confiables toda vez que no está basado en una muestra representativa de casillas, sino en el flujo acumulado, en tiempo real, de las casillas: una especie de censo.  Y como este flujo tiene por naturaleza una serie de sesgos, es muy difícil obtener resultados representativos a partir del PREP.

En 2006, con un resultado tan cerrado, muchos se preguntaron: ¿Por qué Calderón estuvo siempre arriba en el PREP, y AMLO durante gran parte del cómputo distrital? ¿Por qué no hubo “cruce” en el PREP y sí lo hubo en el cómputo distrital? Haciendo un análisis de los datos casilla por casilla provistos por el IFE, encontramos una posible respuesta.

El PREP tiene un sesgo urbano significativo, el cual  favoreció a Calderón. El cómputo distrital tuvo un sesgo partidista y regional significativo, el cual favoreció a AMLO temporalmente, pero al final debía haber un cruce. La combinación de estos sesgos y las preferencias electorales explican el desarrollo del PREP y del cómputo distrital de 2006.

En el PREP 2006, FC inició con ventaja, pero esta se redujo conforme llegaron más y más casillas rurales. Sin embargo, su ventaja se estabilizó en alrededor de 1% en la madrugada del lunes 3 de julio. En 2006, hubo 70% de casillas urbanas y 30% no urbanas: Calderón ganó en las primeras y AMLO en las segundas. En las primeras 7 del PREP se procesaron casi todas las casillas urbanas, mientras que las casillas rurales se tardaron un poco más.

Las siguientes gráficas ilustran lo anterior:

Son las 3 de la mañana y ya circula por ahí que un “científico” encontró un algoritmo en el PREP 2012. ¿Su evidencia? Una correlación de Pearson cercana a 1. Aquí te comparto mi “PREP de mentiritas” (es un archivo en Excel) para que veas por ti mismo que se trata de una mentira.

Materiales relacionados: Análisis estadístico de la elección presidencial de 2006: ¿fraude o errores aleatorios?Política y Gobierno, volumen temático 2009 – Elecciones en México, págs. 225-243. [Micrositio sobre la elección presidencial 2006.]

Casillas especiales sin boletas

La ley señala que cada sección electoral tendrá como máximo 1500 electores y cada casilla un máximo de 750 boletas (Art. 239, COFIPE). Esto permite que la gran mayoría de los ciudadanos tengan una casilla cercana. Por desgracia, las casillas especiales tienen la misma restricción: 750 boletas.

En casillas ordinarias siempre sobran boletas (por el abstencionismo) y en las especiales siempre faltan (porque hay muchos votantes en tránsito o que no actualizan su domicilio ante el IFE). No reclames al funcionario de casilla, reclama al legislador inflexible que no ha permitido tener casillas especiales con más boletas por temor a quién sabe qué.

Aunque suene lógico, tampoco se pueden “mover” o “prestar” boletas de una casilla a otra. ¿Por qué? Para que confíes en la integridad de cada casilla: hay una boleta para cada elector registrado en la lista nominal aunque no llegue a votar. Imagina el escándalo que se armaría si vieras que las boletas van y vienen de una casilla a otra en un país en que se desconfía hasta de los lápices. En otros países sí se puede hacer porque las boletas no tienen tantos controles de seguridad y (casi) nadie se espanta. Aquí no se puede porque casi nadie confía en nadie, comenzando por los partidos políticos.

Es hora de ir confiando más en los ciudadanos y en garantizar el derecho al voto a quienes se encuentren en tránsito o lejos de sus domicilios. No reclames al funcionario de casilla que solamente quiere ayudarte sin pago alguno –él no escribió la ley. Reclama a tus legisladores.

Otra solución sería instalar un mayor número de casillas especiales (el máximo es 5 por distrito según la ley). Aquí la restricción es muy similar a la de casillas ordinarias: muy pocos ciudadanos insaculados aceptan ser funcionarios de casilla. Por su lado, muy pocos consejos distritales llegan al tope de 5 porque saben que: 1) será difícil conseguir funcionarios de casilla para atender a los residentes del distrito, y 2) que a lo largo de la jornada puede haber problemas, gritos y reclamos en casillas especiales porque, adivinaste, las boletas se acaban rápido. ¿Detectas un patrón aquí?

La política tiene algo de tragedia.