Presupuesto etiquetado (earmarks)

Esta es mi columna semanal para Excélsior, “Voto razonado” (11 enero 2014), donde discuto el creciente uso de las asignaciones etiquetadas (earmarks) en el proceso presupuestal en México. Hace unas semanas, escribí sobre la posibilidad de corrupción legislativa al negociar el presupuesto o bien reformas legales.

Presupuesto etiquetado

Más allá de las implicaciones al interior de su partido, el escándalo más reciente entre los senadores y diputados del PAN pone de relieve un tema poco discutido durante el proceso de aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2014, mismo que fue aprobado por la Cámara de Diputados el 13 de noviembre pasado con 466 votos a favor y sólo 18 en contra.

Como se sabe, el presupuesto para este año asciende a más de 4.4 billones de pesos. Dentro del Ramo General 23, dedicado a provisiones salariales y económicas, se crearon tres fondos: un Fondo de pavimentación, espacios deportivos, alumbrado público y rehabilitación de infraestructura educativa de cinco mil millones de pesos; un Fondo de cultura de dos mil 728 mdp; y un Fondo de infraestructura deportiva de tres mil 211 mdp. Las asignaciones específicas de cada uno de estos tres fondos se encuentran detalladas en los anexos 19.2 al 19.4 del presupuesto aprobado.

Se trata de diez mil 939 millones de pesos de presupuesto “etiquetado” para diferentes proyectos en las entidades y municipios del país que no formaban parte del proyecto de presupuesto originalmente enviado por el Ejecutivo. Continue reading

¿Comunicación social?

Esta es mi columna semanal para Excélsior, “Voto razonado” (4 enero 2014), a propósito del dispendio de políticos y dependencias públicas en comunicación social.

¿Comunicación social?

Durante los últimas semanas del año pasado, en muchas estaciones de radio escuchamos incesantes spots del gobierno del Estado de México con un jingle que rezaba: “Yo soy mexiquense y con orgullo vivo en este gran lugar”. Al mismo tiempo, a través incontables spots y anuncios espectaculares nos enteramos que al joven gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, le interesa mucho el “cambio”.

¿Vale la pena destinar recursos públicos escasos a este tipo de fines? Para saberlo, un primer paso es contrastar los costos de la comunicación política con sus beneficios. Los beneficios dependen del tipo de información que se pretenda transmitir: como los ejemplos anteriores ilustran, no toda la comunicación es informativa ni de interés público. Los costos dependen del formato y medio de difusión utilizado pero, sobre todo, del llamado costo de oportunidad: el uso alternativo más valioso de los recursos públicos, es decir, ¿qué es lo más valioso que el gobierno está dejando de hacer al gastar en comunicación social?

Para simplificar las cosas vale la pena distinguir entre dos tipos de “comunicación política”: la que ocurre durante las campañas electorales y la llamada “comunicación social”. Continue reading