¿Comunicación social?

Esta es mi columna semanal para Excélsior, “Voto razonado” (4 enero 2014), a propósito del dispendio de políticos y dependencias públicas en comunicación social.

¿Comunicación social?

Durante los últimas semanas del año pasado, en muchas estaciones de radio escuchamos incesantes spots del gobierno del Estado de México con un jingle que rezaba: “Yo soy mexiquense y con orgullo vivo en este gran lugar”. Al mismo tiempo, a través incontables spots y anuncios espectaculares nos enteramos que al joven gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, le interesa mucho el “cambio”.

¿Vale la pena destinar recursos públicos escasos a este tipo de fines? Para saberlo, un primer paso es contrastar los costos de la comunicación política con sus beneficios. Los beneficios dependen del tipo de información que se pretenda transmitir: como los ejemplos anteriores ilustran, no toda la comunicación es informativa ni de interés público. Los costos dependen del formato y medio de difusión utilizado pero, sobre todo, del llamado costo de oportunidad: el uso alternativo más valioso de los recursos públicos, es decir, ¿qué es lo más valioso que el gobierno está dejando de hacer al gastar en comunicación social?

Para simplificar las cosas vale la pena distinguir entre dos tipos de “comunicación política”: la que ocurre durante las campañas electorales y la llamada “comunicación social”. Continue reading