En mi columna de esta semana (“Voto razonado”, 19 abril 2014), comento la complicada relación, en un sentido u otro, entre religión y desarrollo económico.
A propósito de la Semana Santa quiero dedicar esta columna a comentar la complicada e interesante relación entre religión y desarrollo económico, un importante tema analizado desde diversos ángulos de las ciencias sociales.
Un primer aspecto consiste en identificar los determinantes de los diferentes niveles de religiosidad observados en el mundo. Muchos pensadores prominentes sugerían que el desarrollo económico, acompañados de los avances en educación y las ciencias, inducirían una menor participación en actividades o creencias religiosas, y una menor influencia de las organizaciones religiosas en el ámbito político en general. A estos argumentos se les conoce como la hipótesis de la secularización. Continue reading