En mi columna de esta semana (“Voto razonado”, 26 abril 2014), comento el rezago de la LXII Legislatura y los problemas de legislar a contrarreloj..
El próximo miércoles 30 de abril concluye el segundo periodo ordinario de sesiones del segundo año de la LXII Legislatura. Al inicio de este año los voceros del Congreso dijeron que uno de sus objetivos sería aprobar al menos cuatro reformas secundarias importantes: la Reforma Energética, la de telecomunicaciones, la de competencia económica y la político-electoral. En los spots del gobierno federal se presumían una y otra vez éstas y otras reformas como un hecho consumado, pero lo cierto es que ninguna de las cuatro reformas ha sido aprobada al día de hoy.
Al gobierno federal le interesa la Reforma Energética más que las demás. A la oposición le interesa más la político-electoral —fue su moneda de cambio para las reformas constitucionales— y por ello exigen aprobar ésta antes que aquélla. Además, hay un plazo fatal: el próximo año habrá elecciones federales en todo el país y elecciones locales en 18 entidades y ni unas ni otras cuentan con un marco legal para llevarse a cabo. Continue reading