Corrupción legislativa

Esta es mi columna semanal para Excélsior, “Voto razonado” (23 noviembre 2013), en la cual comento un tipo importante de rent-seekng: el intercambio de favores entre quienes autorizan el presupuesto (legisladores) y quienes lo ejecutan a nivel local (ejecutivos y particulares).

Corrupción 

Uno de los temas que más han circulado en medios, esta semana, es la acusación de alcaldes y gobernadores hacia diputados  federales panistas por el cobro de comisiones (“diezmos”) por la obtención de recursos frescos y/o la ejecución de obra pública. No es la primera vez que las diferencias entre panistas se traducen en escándalos sobre el mal uso de los recursos públicos: basta recordar las acusaciones entre senadores corderistas y maderistas unas semanas antes de las pasadas elecciones locales. Sin mayor evidencia que los dimes y diretes entre un grupo u otro, resulta difícil comentar sobre la veracidad de estas acusaciones.

Por desgracia, el presunto intercambio de favores entre quienes autorizan partidas presupuestales y quienes las ejecutan a nivel local no parece sorprender a nadie. Sorprende, eso sí, que estos escándalos no generen una ola de investigaciones serias ni consecuencias mayores al escándalo en sí mismo: presunto fuego amigo que se disipa en dos o tres semanas. Por momentos, pareciera que la reacción de voceros de otros partidos políticos es más cercana a un “no jalen que descobijan”, que a una exigencia de rendición de cuentas. Continue reading

Desencanto democrático

Esta es mi columna semanal para Excélsior, “Voto razonado” (16 noviembre 2013), donde comentó los resultados más recientes para México sobre satisfacción con la democracia.

Desencanto democrático

La llamada “satisfacción con la democracia” se intenta aproximar mediante diversos tipos de preguntas en encuestas. La primera es una evaluación general sobre la deseabilidad de un sistema democrático: ¿considera que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno o, en algunas circunstancias, es preferible un gobierno autoritario? Una segunda pregunta consiste en preguntar si el encuestado considera que su país es una democracia o no. Por último, una tercera variante consiste en preguntar ¿qué tan satisfecho se encuentra con la democracia de su país?

Hace unos días se dio a conocer la más reciente encuesta de Latinobarómetro, levantada año con año en 18 países de América Latina y los resultados para 2013 no son nada alentadores para México. En nuestro país, solamente 37% de la población adulta considera que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno, proporción 16 puntos menor a 53% que pensaba esto mismo en 2003, y 19 puntos por debajo del promedio latinoamericano de 56 por ciento.  En 2013, solo uno de cada cinco mexicanos se manifiesta algo o muy satisfecho con la democracia. Continue reading

Sí a la reelección legislativa

Esta es mi columna semanal para Excélsior, “Voto razonado” (9 noviembre 2013), donde discuto algunas criticas frecuentes a la reelección legislativa.*

Reelección necesaria

Uno de los temas más importantes de la iniciativa de reforma política que han presentado el PAN y el PRD es el de la reelección legislativa. En varias ocasiones me he referido en este mismo espacio a diversos aspectos de la reelección que podrían transformar, para bien, nuestro sistema político. Hoy quiero ocuparme de algunas de las críticas recurrentes en contra de la reelección en México.

Una primera aclaración es que permitir la reelección legislativa no implica de manera automática que todos, o la gran mayoría de los legisladores, en efecto la conseguirán. Esto dependerá, en última instancia, de votantes que han demostrado ya ser capaces de emitir votos de castigo bajo diversas circunstancias.

Todas las democracias consolidadas permiten la reelección legislativa. Si bien en Estados Unidos las tasas de reelección son elevadas, en América Latina no lo son tanto. Por sí misma, una alta tasa de reelección no es indeseable siempre y cuando la calidad de la representación y la legislación obtenida sea mejor. De eso se trata justamente: que los mejores legisladores logren permanecer en sus cargos y que los peores sean expulsados de sus curules por los votantes. ¿Tenemos mejores legisladores en México que en los países con reelección? Continue reading

Debilitar al árbitro

Esta es mi columna semanal para Excélsior, “Voto razonado” (2 noviembre 2013), donde discuto la preocupante tendencia por debilitar o vulnerar la autonomía de los órganos de control (como el IFE o IFAI) mediante reformas recurrentes.

Debilitar al árbitro

A partir del 31 de octubre pasado, el Consejo General del Instituto Federal Electoral se ha quedado con sólo cuatro consejeros: Marco Antonio Baños y Benito Nacif, designados en 2008, y Lorenzo Córdova y María Marván, designados en diciembre de 2011.

Al parecer, en la Cámara de Diputados no hay ninguna prisa por reintegrar al Consejo General del IFE: la convocatoria para designar a un nuevo consejero presidente y cuatro consejeros generales más apenas fue lanzada el 24 de octubre pasado. Baste recordar que esa misma Cámara no ha sido capaz de designar al suplente del consejero Sergio García Ramírez, quien renunció al cargo en febrero pasado. Por desgracia, tampoco es la primera vez que esto sucede: entre noviembre de 2010 y diciembre de 2011, el IFE tuvo que funcionar con sólo seis de sus consejeros.

Al parecer, el cumplir con los plazos y términos señalados en la Constitución es menos importante que esperar el posible resultado de una nueva reforma político-electoral: quizá no tenga sentido designar a los cinco consejeros faltantes cuando es posible que el IFE se transforme en un Instituto Nacional Electoral con 11 consejeros. Si hoy faltan cinco, pasado mañana podrían faltar siete. Ya veremos. Los cuatro consejeros que hoy están en funciones podrían seguir siéndolo en el nuevo Instituto, pero quizá no. Los cinco, siete u 11 nuevos consejeros podrían permanecer en sus cargos el plazo completo indicado en sus nombramientos, pero si en el mediano plazo se cruza una nueva reforma electoral, quizá no: así son las reformas de gran calado en nuestro país. Continue reading