¿Ejército como policía?

Según la más reciente encuesta del Latin American Public Opinion Project (LAPOP) para México (febrero 2010), una mayor proporción de mexicanos confían en el ejército (72%) que en la policía (36%), mientras que la confianza en el gobierno (60%) y el sistema judicial (48%) se ubica entre ambos extremos.

Confianza institucional: LAPOP 2010

¿Qué ocurre cuándo se le encargan al ejército funciones policiales? ¿mejora o empeora la confianza en el ejército y en las instituciones en general? Esta pregunta fue analizada por John Bailey, Pablo Parás y Dinorah Vargas (presentación powerpoint en pdf) en el Seminario Desafíos de la Política Mexicana: Visiones desde el Barómetro de las Américas, en enero pasado.

¿Cómo interpretar esta evidencia? Podrían preguntarle a Sandra Ley (CIDE 2006 / hoy candidata al doctorado en Ciencia Política en Duke University).

Seminario sobre el Programa 3×1 para migrantes

Este mediodía, Covadonga Meseguer y un servidor presentaremos nuestro más reciente documento sobre el Programa 3×1: “Supply or demand? Politics and the 3×1 Program for Migrants”.

Fecha: Jueves 28 de abril, 14:30 hrs.
Lugar: Sala de profesores, CIDE Santa Fe
Comenta: Gerardo Maldonado (DEI-CIDE)
Modera: Álvaro Morcillo (DEI-CIDE)

Posner on pundits

Quote of the day, from Judge Richard Posner: “Ordinary people can say stupid things. Brilliant people do it brilliantly.”

(…) Foner and Laqueur are not representative—except in their willingness to make fools of themselves in public by writing precipitately about matters outside their area of professional specialization. That willingness has become widespread among academics.

(…) Academics are smart and fast, and, in nonscientific fields such as law and history, they can be glib. They are able to supply plausible commentary at short notice on pretty much any subject that engages the interest of the public. The greater that interest, the greater the outpouring of instant commentary. But when academics speak off the cuff, especially about matters outside their areas of expertise, quality tends to go to hell. And there is no accountability for their pratfalls. A tenured professor who makes a fool of himself in the media can always retreat to the security of the academy.

Also related, Robin Hanson: Social scientists know lots (“but most public talk by social experts reflects little social science.”)

En busca del Programa 3×1

Covadonga Meseguer y yo llevamos un buen rato estudiando el Programa 3×1 para migrantes. En un primer estudio abordamos la regresividad del programa. En un segundo artículo abordamos el sesgo político-partidista en los proyectos financiados por el Programa. En un tercer documento, bajo un enfoque más cualitativo, reportamos los hallazgos de una serie de entrevistas realizadas a diferentes actores involucrados en el programa en diversas localidades. Tres papers después es fácil perderse “entre los matorrales” pero, en resumen, hemos aprendido lo siguiente:

  1. ¿El programa 3×1 es regresivo? .
  2. ¿Existe un sesgo político en el programa 3×1? Sí.
  3. ¿Este sesgo se debe a las preferencias de los clubes de migrantes (demanda) o a la acción estratégica de los actores gubernamentales involucrados (oferta)? Al parecer, se debe a la oferta.
  4. ¿Y si el sesgo se debe a los políticos, este proviene de la federación, de los estados o los alcaldes, o todos por igual? Al parecer, se debe a los alcaldes… pero hay muchos peros.

La evidencia estadística permite responder fácilmente las primeras dos preguntas. Sin embargo, la tercera y cuarta preguntas no se pueden responder del todo con la información estadística disponible (aunque tenemos varias pistas). Por ello recurrimos al trabajo de campo. La narrativa cualitativa es densa y larga, pero podríamos comenzar con una tabla cruzada y una gráfica.

Cada año, alrededor de 350 municipios han participado con al menos un proyecto 3×1. En 2002, sólo 247 municipios participaron y esta cifra ascendió a 443 para 2007. A lo largo de este período, 24.4% de los municipios fueron gobernados por el PAN (2941 observaciones municipio-año). Sin embargo los municipios panistas representan 32.3% de los municipios beneficiados por el programa. Los municipios perredistas también están ligeramente sobrerrepresentados entre los beneficiarios del programa, mientras que los municipios del PRI están subrepresentados (53% de observaciones vs. 42.9% de participación).

Una prueba chi cuadrada indica que la filiación partidista y la participación no soon independientes. ¿A qué puede deberse este sesgo partidista? ¿Acaso se debe a que dos de los estados de mayor migración y participación, Jalisco y Zacatecas, no son priístas? ¿Acaso los migrantes de municipios panistas están más organizados o interesados en el programa?

Otra forma de abordar el asunto es comparar estados panistas con no panistas. La siguiente figura ilustra la proporción de recursos 3×1 destinados a cada uno de los 4 estados con mayor participación en el 3×1 entre 2002 y 2007. Como se aprecia, Zacatecas fue la punta de lanza del programa pero paulatinamente fue alcanzado por Jalisco. La participación de Guanajuato, otro estado panista, también ha crecido aunque en menor medida que Jalisco. ¿Cómo explicar esta evolución diferenciada entre un estado y otro?

Para estimar el efecto partidista controlando por otros factores relevantes –tales como población, ingreso, migración, marginación, etc.– ajustamos modelos de regresión. Estimamos modelos panel, modelos Heckman, modelos zero inflated negative binomial, propensity score matching (sí, la evidencia indica que nos gusta estimar regresiones).

El resultado central de los modelos de regresión es este: la filiación partidista del municipio afecta sobre todo la selección (o participación) en el programa, pero no así los montos recibidos: los municipios panistas tienen una mayor probabilidad de participar en el programa pero no reciben más fondos que otros municipios participantes. Por otro lado, los bastiones de cualquier partido invierten más recursos en el programa que los municipios electoralmente más fragmentados.

Este resultado coincide –por si pensaban que “no tenemos una teoría subyacente”– con la predicción de Cox & McCubbins (1986) y contradice la de Dixit & Londregan (1996): el programa 3×1 parece favorecer a core supporters.  Pero ¿por qué los alcaldes (o los clubes de migrantes) de un municipio reñido o electoralmente fragmentado no buscarían beneficiarse de este programa? Nuestro tercer paper ofrece una respuesta tentativa…

Más entradas sobre el Progama 3×1 aquí.

Smart competition

Si estuviera dando clase de organización industrial o microeconomía, este sería un gran ejemplo de competencia monopolística. En abril de 2010, RIM/Blackberry tenía 41% del mercado de smartphones en USA y Google/Android sólo el 12%. Para enero 2011, Blackberry ha disminuido a 30.4 mientras que Android lo ha rebasado con  31.2. La presencia de Apple/iphone se ha mantenido constante en alrededor de 25% en este período. Los nostálgicos notarán que, según Nielsen, PalmOS sólo ocupaba 4% del mercado en enero de este año.

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Fuentes:

El CIDE en MPSA 2011

Este año hubo una fuerte presencia del CIDE en la 69th Midwest Political Science Association National Conference, realizada en Chicago del 31 de marzo al 3 de abril de 2011. Entre los profesores del CIDE que presentaron trabajos de investigación, se encuentran:

  1. Rosario Aguilar. “How Ethnic Attachment and Racial Context Affect Mexican-Americans’ In-Group and Out-Group Attitudes: Experimental and Survey Evidence”. Panel 31-6 Mapping the Rules of Race in American Politics.
  2. Francisco Javier Aparicio. “Top Down or Bottom Up? Redistributive Politics and Migration in Sending Countries” (con Covadonga Meseguer). Panel 14-15 Poverty, Migration, and Political Change.
    Gender quotas are not enough: How background experience and campaigning affect electoral outcomes” (con Joy Langston). Panel 4-2 Women, Electoral Politics and Rights.
  3. Ana Carolina Garriga. “Regulatory Lags and Vulnerability to Banking Crises”. Panel 15-21 Regulation and Liberalization: The Political Economy of Financial Openness.
  4. Raul Gonzalez. “The Time for Tinkering Is Over: An Argument for Mixed-Member Proportionality in Mexico”. Panel: 24-1 Electoral Institutions in a Comparative Perspective.
  5. Joy Langston. “Congressional Delegation in Mexico, from Hegemony to Democracy”. Panel 42-2 Legislator Actions in Comparative Legislatures.
    “Gender quotas are not enough: How background experience and campaigning affect electoral outcomes” (con Javier Aparicio). Panel 4-2 Women, Electoral Politics and Rights.
  6. Brian J. Phillips. “How Terrorist Organizations Survive: Cooperation and Competition in Terrorist Group Networks”. Panel 17-23 Quantitative Approaches to the Study of Terrorism.
  7. Gilles Serra. “The Effects of the Competitiveness of Primary Elections on Polarization”. Panel 37-3 Primaries.
    “Why Are Structural Reforms Delayed? The Case of PEMEX and the Oil Industry in Mexico”. Panel 9-7 Legislative Politics in Latin America.

Y fue una grata sopresa descubrir que varios egresados del CIDE, que actualmente cursan estudios de doctorado, también presentaron varios trabajos muy interesantes. ¡Una felicitación especial a todos y cada uno de ellos!

  1. Adriana Crespo-Tenorio (CIDE 2006. Washington University St. Louis 2008-). “Incentives to Lobby: a Text Analysis Approach to Fast Track Authority”. Panel 15-1 Trade Policy: Voters, Lobbying, and Preferences
  2. Sebastián Garrido de Sierra (University of California-Los Angeles 2008-). Eroded Unity and Clientel Migration: An Alternative Explanation of Mexico’s Democratic Transition”. Panel 5-20 The Development in Mexico.
  3. Jenny Guardado (CIDE 2006. NYU 2008-).Patronage Politics in Autocratic Regimes: Evidence from Mexico”. Panel 4-23 Clientelism and Corruption.
  4. Sandra J. Ley Gutiérrez (CIDE 2006. Duke University 2008-). “Security and Crime Issue Voting in Latin America”. Panel 9-9 Voting Behavior in Latin America.
  5. Javier Osorio (CIDE 2002. University of Notre Dame). “Spatio-Temporal Dynamics of Drug Violence in Mexico”. Panel 9-2 Organized Crime and Its Social Impact.

Random presentation tips

Every time I attend the MPSA / APSA conferences I am surprised by the level of scholarship discussed here. On other hand, the variance in the quality of the presentations themselves is equally surprising. Here are some random tips on both substance and format:

  1. Do not  spend more than 2 slides or 3 minutes with your introductory / motivation / lit review slides. Your audience is specialized and they do not need you to repeat what “they already know”–they want to hear your empirical or theoretical contribution.  With only 15 minutes to deliver, why not cut to the chase? If a slide titled “My argument” or “my hypotheses” comes until minute 6 or so, it’s already too late: you probably lost my attention by making me think on everybody else’s findings.
  2. For empirical papers, it’s better to start asap with your main hypotheses, perhaps discussing the extant literature around your specific research question. You can also mix the explanation of your data with some lit review (Y, X and Z variables matter because AA and BB say so, or X was relevant for sample period M but not for N).
  3. For reasons that escape me, empirical papers avoid talking about summary statistics or data sources. How am I supposed to interpret your point estimates or marginal effects over  a baseline I am not aware of? Again, discussing summary stats is a great way of combining lit review with that great dataset of yours.  Continue reading

MPSA 2011

This weekend I will be attending the 2011 Midwest Political Science Association Conference, in Chicago. You can find the preliminary program and lots of interesting papers here.  These are the abstracts of the papers that I will deliver at the conference.

“Gender Quotas are not Enough: How Background Experience and Campaigning Affect Electoral Outcomes”, with Joy Langston (session 4-2).

This paper asks why women politicians tend to do worse in SMD districts than in their PR counterparts, even with gender quotas. Mexico is an excellent case to study this phenomenon because it has a PR and a SMD tier, both with a quota rule, and a ban on consecutive reelection that limits the effects of incumbency advantage.  This setting allows us to explore a key difference between SMD and closed list PR seats, which is campaigning.  While most women certainly are sent to losing SMD districts in Mexico, we cannot know conclusively whether party leaders ignore quality female candidates in competitive and bastion areas in favor of their male co-partisans. This paper, instead, turned to the issue of background experience and found that indeed, while a gender gap exists in the aggregate voting numbers; its effects are mitigated once prior experience is taken into account.  We use interviews with winning and losing candidates of both genders to understand exactly how prior backgrounds can help a SMD candidate.  We found that legislative campaigns in Mexico depend heavily on the ability of the deputy hopeful to procure local political brokers who are able to control or mobilize blocks of voters. Moreover, the candidate’s prior experience in the locality helps create a valuable reputation for access to government services that these brokers need to deliver selective goods to their followers.

“Top-down of bottom-up? Clientelism and collective remittances in Mexico”, with Covadonga Meseguer (session 14-15).

In Mexico, the 3×1 Program for Migrants matches by three the amounts that HTAs send back to their localities to invest in public projects. In previous quantitative research, we found that PAN-ruled municipalities were more likely to participate in the program, controlling for a number of factors. However, once selected into the Program, political strongholds of any municipal party receive more funds per capita. The political bias in participation and fund allocation may be due to two possible mechanisms: HTAs decisions to invest in some municipalities but not others may reflect migrants‘ preferences (a bottom-up or demand driven bias). On the other hand, it may be the case that government officials use the Program to direct funds according to their own political objectives (a top-down bias). To disentangle which of these two mechanisms is at work, we studied a 2×2 matrix of statistically selected cases of high migration municipalities in the state of Guanajuato. We carried out over 60 semi-structured interviews to state and municipal Program administrators, local politicians, and migrant leaders from these municipalities. Our qualitative study indicates that, even though migrant leaders are clearly pragmatic, the political bias of the Program is more likely to be driven by politicians‘ preferences. Moreover, these biases are reinforced by the coordination requirements of the program itself. This study raises obvious concerns about the ability of this type of matching grant programs to reach the areas where public resources are needed the most.

This year is a special occasion for me because both papers are qualitative in nature, and they are both based on a series of in-depth interviews with legislative candidates on the one hand, and with municipal and migrant leaders on the other. Of course, we had to run  some regressions before we selected our cases. More on this later because I have a flight to catch.

Ideología y economía

Tyler Cowen publicó recientemente dos listas de errores tipicos de economistas de izquierda y de economistas de derecha. Por su parte, Ezra Klein enumera 10 errores típicos de economistas hablando de política. Arnold King sintetiza de gran manera los puntos ciegos de los economistas de diestra y siniestra:

What I think left-leaning economists should do more:

Look for structural reasons for policy failure, rather than attribute it always to misguided ideology. Consider the implications of imperfect knowledge on the part of government actors. Also, consider that the existence and growth of special interests is at least partly endogenous with respect to policy.

What I wish that right-leaning economists would do more:

Look for structural explanations for the growth of the state, rather than attribute it always to misguided ideology. Consider the implications of urban density. Consider that as the economy becomes more complex, the potential dispersion in wealth due to differences in ability, information, and luck becomes very large, while the ability to overcome such differences with sheer effort probably declines.

Va mi traducción libre: Continue reading

El fin de las dictaduras

De acuerdo a un estudio de Milan Svolik (AJPS 2009), entre 1945 y 2002, 316 líderes autoritarios perdieron el poder por vías no constitucionales, es decir, no perdieron el poder por muerte natural ni mediante un proceso constitucional tal como una elección o una sucesión hereditaria. Alrededor de dos tercios de estas “salidas no constitucionales”  ocurrieron tras un golpe de estado, y sólo entre 10 y 12 por ciento “transitaron a la democracia”. Una proporción similar, entre 10.5 y 12.6%, terminó mediante un “levantamiento popular”. La muestra incluye líderes que estuvieron en el poder al menos un día o bien al menos un año. Este artículo discute otros estudios relacionados: The Political Economy of the End of Tyranny

Fuente: Milan W. Svolik “Power Sharing and Leadership Dynamics in Authoritarian Regimes.American Journal of Political Science, Vol. 53, No. 2, April 2009, Pp. 477–494.

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Acción colectiva y elección social

El fin de semana pasado participé en el XXII Diplomado en Análisis Político Estratégico del CIDE. El viernes 25 de febrero discutimos los “dilemas de la acción colectiva” y el día sábado las llamadas “paradojas de la votación“. (Vania les hará llegar el password de las presentaciones o me lo pueden pedir por correo electrónico).

Entre las ideas más importantes que discutimos el primer día, se encuentran:

1. Fallas de mercado vs. fallas de gobierno
2. Externalidades positivas y negativas
3. Bienes públicos
4. La lógica de la acción colectiva
5. La decisión de votar

El segundo día discutimos algunas paradojas de elección social:

1. Los electores “racionales” no deberían votar… y sin embargo muchos votan.
2. Los ciclos electorales deberían estar por doquier… pero casi no los vemos–o no sabemos cómo identificarlos. (Teorema de Arrow)
3. Las plataformas partidistas deberían converger… pero no siempre lo hacen. (Teorema del votante mediano)
4. Cuando se discuten 2 asuntos o más, las coaliciones mínimas ganadoras deberían ser muy inestables… y a veces no lo son tanto.

Votaciones PEF

Estas son las votaciones del Presupuesto de Egresos de la Federación en México para los años 1998 a 2011. El detalle de los votos por partido está aquí (…link pendiente…). El promedio de votos a favor del PEF en este período ha sido de 410.6, y en contra de 52.7.

Año Fiscal Fecha Votación FAVOR CONTRA ABSTENCIÓN
1998 13-12-97 341 132 nd
1999 31-12-98 334 127 nd
2000 28-12-99 465 8
2001 28-12-00 480 0 1
2002 31-12-01 417 0 1
2003 15-12-02 427 41 3
2004 30-12-03 370 93 6
2005 17-11-04 323 137 1
2006 15-11-05 367 92 4
2007 23-12-06 449 20 5
2008 12-11-07 449 6 3
2009 13-11-08 436 44 0
2010 17-11-09 437 25 4
2011 15-11-10 454 13 4
Fuente: 1998-2000, Casar (2001); 2001-2011, Gaceta Parlamentaria.

Desde 1997, cada presupuesto requiere de una coalición entre dos o más partidos. La coalición más frecuente ha sido PRI-PAN, pero noten que el presupuesto 2005 fue aprobado por PRI-PRD, y tuvo 135 votos en contra del PAN (posteriormente, este presupuesto sería vetado por Vicente Fox). El presupuesto 2008 hubiera sido aprobado por unanimidad de no ser por el voto en contra de 6 diputados panistas (figure that out).

La coalición presupuestal por lo general cuenta con el apoyo de una parte importante de la bancada del PRD, con la excepción de los ejercicios 1999, 2004 y 2006, años en que ningún legislador perredista votó a favor del presupuesto.

Para saber si este consenso tan frecuente es una buena o mala noticia hay que evaluar los detalles de cada PEF. Mi opinión al vuelo sobre el paquete presupuestal de 2010, escrita hace un año pero aún vigente, está aquí.

Anécdotas del 3×1

Don Mario es ingeniero forestal pero desde hace 24 años salió de México y lleva igual número de años trabajando en un hotel en Dallas, Texas. Sus dos hijos nacieron y estudiaron en Texas y ahora uno trabaja en Texas Instruments y otro en una agencia hipotecaria.

Los paisanos de su localidad tradicionalmente cooperan para la fiesta del pueblo y en 2007 les sobró una cantidad importante de dinero. La presidencia municipal les propuso entonces participar en el programa 3×1 para migrantes. Asì lo hicieron y construyeron un centro comunitario. Mario cree que “la obra quedó bonita pero no costó lo que nos dijeron”. En su opinión, la aportación del club cubriría al menos 70% del costo de la obra en vez del 25% con que supuestamente funciona el Programa 3×1.

Don Mario no quiso denunciar nada para no meterse en problemas con las autoridades ni con la gente que había colaborado en el proyecto, pero “pintó su raya”. El club tiene alrededor de 80 personas (give or take a few) y podrían seguir aprovechando el programa, pero Don Mario no quiere volver a trabajar con la presidencia municipal. Prefiere que el club siga financiando por su cuenta actividades en beneficio de su localidad: “preferimos ir solos que financiar corruptelas”.

Douglas S. Massey en el CIDE

Este viernes se presentará el libro Perspectivas migratorias: Un análisis interdisciplinario de la migración internacional, editado por Jorge Durand y Jorge Schiavon, producto del Grupo de Estudios Migratorios del CIDE (CIDE-MIG). El volumen analiza el fenómeno migratorio desde una óptica interdisciplinaria. La presentación tendrá lugar el viernes 29 de octubre, a las 11:45 horas, en el Auditorio Cuajimalpa del CIDE.

En el marco de la presentación, el Dr. Douglas S. Massey, de Princeton University, impartirá la conferencia magistral “Las Consecuencias de la Guerra Contra Inmigrantes en los Estados Unidos”.

Uno de los capítulos del volumen es “La economía política de las remesas colectivas: el Programa 3×1 en México”, escrito en coautoría con Covadonga Meseguer.  Ojalá puedan acompañarnos.

Some Political Science wisdom

This is an interesting and fun to read piece by Hans Noel (Georgetown Univ.) on “Ten things political scientists know that you don’t“.

Abstract: Many political scientists would like journalists and political practitioners to take political science more seriously, and many are beginning to pay attention. This paper outlines ten things that political science scholarship has learned that are at odds with much of the conventional wisdom of American politics.

This is the short list:

1. It’s The Fundamentals, Stupid
2. The Will of the People is Incredibly Hard to Put Your Finger on
3. The Will of The People May Not Even Exist
4. There Is No Such Thing As A Mandate
5. Duverger: It’s The Law
6. Party On
7. Most Independents Are Closet Partisans
8. Special Interests Are A Political Fiction
9. The Grass Does Not Grow By Itself
10. We Do Not Know What You Think You Know Continue reading