About Javier Aparicio

Profesor de la División de Estudios Políticos del CIDE, en México. (Assistant professor in the Political Studies Division at CIDE).

David Foster Wallace

David Foster Wallace died 4 years ago. These are some quotable excerpts from him that caught my eye this week.

On political campaigns. DFW covered the McCain 2000 primary campaign vs. GW Bush for Rolling Stone magazine, which later became this book. Here’s an excerpt from the audiobook. This is an interview on the matter from 2008:

McCain himself has obviously changed; his flipperoos and weaselings on Roe v. Wade, campaign finance, the toxicity of lobbyists, Iraq timetables, etc. are just some of what make him a less interesting, more depressing political figure now—for me, at least. It’s all understandable, of course—he’s the GOP nominee now, not an insurgent maverick. Understandable, but depressing. There’s an enormous difference between running an insurgent Hail-Mary-type longshot campaign and being a viable candidate (it was right around New Hampshire in 2000 that McCain began to change from the former to the latter), and there are some deep, really rather troubling questions about whether serious honor and candor and principle remain possible for someone who wants to really maybe win. Continue reading

Entrevista con Sergio Sarmiento sobre sentencia del TEPJF

El pasado jueves 6 de septiembre de 2012 fui entrevistado por Sergio Sarmiento en TV Azteca (canal 13).  La entrevista está disponible en línea en está liga. La discusión general giró en torno a 3 puntos:

  • Si la sentencia del TEPJF sobre la impugnación de AMLO era razonable o no. Sí.
  • Si la compra y coacción de votos y el exceso de gasto de campaña son un problema grave de nuestro sistema electoral. Sí.
  • Si el resultado electoral y las presuntas irregularidades justifican una nueva reforma electoral. Sí.

Una versión más amplia de gran parte de mi argumento está aquí.

Juicio de inconformidad, Sentencia SUP-JIN-359/2012 y Dictamen de validez

He aquí algunos documentos importantes sobre la impugnación de la elección presidencial en México 2012, su resolución y el dictamen de validez emitido por el TEPJF.

Demanda de la Coalición “Movimiento Progresista” / AMLO:

Sentencia y declaración de validez del TEPJF:

Flujogramas de los agravios contenidos en el juicio de inconformidad SUP-JIN-359/2012

Lecturas relacionadas:

XXV Diplomado en Análisis Político Estratégico

El próximo viernes 14 de septiembre de 2012 inicia el XXV Diplomado en Análsis Político Estratégico del CIDE, coordinado por Claudio López-Guerra y Javier Aparicio.

El diplomado tiene dos objetivos centrales.  Por un lado, familiarizar al alumno con algunos de los principales enfoques teóricos y metodológicos de la Ciencia Política contemporánea. Por otro lado, que los participantes puedan utilizar estas herramientas analíticas para comprender el proceso político en México, así como la evolución de sus actores e instituciones clave.

A lo largo del diplomado analizaremos diferentes aspectos del proceso político-electoral: desde la toma de decisiones de votantes y representantes políticos, la competencia electoral y la negociación entre poderes, hasta la negociación e implementación de reformas y políticas públicas concretas.

El cuerpo docente incluye a reconocidos académicos del CIDE así como expertos de otras instituciones. Para mayor información sobre inscripciones y temario detallado, pueden consultar este website, o enviar un correo electrónico a paola.velasco@cide.edu, coordinadora aministrativa del Diplomado.

Elecciones legítimas pero inequitativas

La revista Letras Libres de agosto 2012 publica un dossier sobre las elecciones en México, titulado “La democracia resiste“. El dossier incluye las opiniones de Enrique Krauze, Christopher Domínguez Michael, Willibald Sonnleitner y un servidor, entre otros. Mi ensayo, escrito a mediados de julio, está disponible aquí. Estos son algunos fragmentos:

ELECCIONES LEGÍTIMAS PERO INEQUITATIVAS

Escribo estas líneas sin saber cómo resolverá el TEPJF el recurso de inconformidad con la elección de presidencial presentado por Andrés Manuel López Obrador y la coalición Movimiento Progresista. Sin ser un experto en derecho electoral, creo que el desenlace más probable es que el Tribunal validará la elección y otorgará constancia de mayoría al candidato que obtuvo más votos, Enrique Peña Nieto.

Mi dicho no implica que la elección fue impecable ni que estuvo libre de irregularidades ni que se debe dar vuelta a la página con miras a la próxima elección federal. Implica que, dados el resultado de los comicios, la naturaleza del proceso electoral y el marco legal vigente, considero que el peso de las pruebas presentadas por la coalición no será suficiente para convencer a la mayoría de los magistrados. Dedicaré unas líneas al resultado electoral, a las irregularidades, y otras tantas a los temas que urge atender antes de la próxima elección.

(…) [y esta es mi conclusión]

¿[P]or qué la reforma electoral de 2007 dejó prácticamente intocado el tema compra de votos y el rebase de topes de gasto de campaña? Una posible respuesta es que los partidos se engolosinaron con la idea de allegarse de spots gratis (es un decir), protegerse de campañas negativas y facilitar recuentos innecesarios. En este sentido la reforma electoral, fruto de alegatos cortoplacistas, quizá distrajo la atención de temas más importantes. Otra posible respuesta es más preocupante. Quizá no se tocaron estos temas porque existe un consenso entre los partidos en el que poder gastar lo que sea y como sea durante las campañas funciona bien para todos, salvo para uno que otro perdedor y la sociedad.

Independientemente de sus méritos jurídicos y su eventual resolución por parte del Tribunal, la inconformidad de AMLO es importante porque pone énfasis en temas poco atendidos hasta ahora. Nuestro sistema electoral tolera el exceso de gasto de campaña y, al no castigarlo de manera ejemplar, promueve el clientelismo. Lo sabemos y miramos al otro lado. El sistema electoral mexicano se ha ido perfeccionando en un proceso de prueba y error, pero también ha habido errores y distracciones serias que deben corregirse cuanto antes. Atar las manos al desvío de recursos en todos los órdenes de gobierno, fiscalizar ingresos y gastos de campaña y castigar las peores prácticas clientelares para movilizar o persuadir votantes, son tres viejos problemas. Ya va siendo tiempo de atender lo importante y no regular al capricho y contentillo de los partidos.

El ensayo completo está aquí y en la edición impresa de Letras Libres de agosto 2012.

¿Se cocinó un fraude cibernético en 2006?

La revista Nexos de agosto 2012 publica mi reseña sobre el libro de Héctor Díaz-Polanco, La cocina del diablo: el fraude de 2006 y los intelectuales (Editorial Planeta, México, 2012).

El fraude que no fue

El ensayo La cocina del diablo: el fraude de 2006 y los intelectuales, de Héctor Díaz-Polanco, intenta demostrar que en la elección presidencial de 2006 se consumó un fraude. Sin descartar posibles intervenciones a la antigüita, el énfasis del volumen recae en el llamado fraude cibernético. El texto inicia con un resumen de los acontecimientos previos a la jornada electoral, como el intento de desafuero y la campaña negativa en contra de Andrés Manuel López Obrador, y concluye con una discusión sobre el papel de los científicos e intelectuales en develar o encubrir, según sea el caso, la evidencia del fraude.

Vayamos al meollo del asunto. ¿Presenta el autor evidencia concluyente de que hubo fraude en 2006? No. ¿Sugestiva al menos? No. ¿Revisa toda la evidencia y análisis disponibles de entonces a la fecha? Tampoco. ¿Hace falta ser un científico connotado para descubrir lo anterior? Menos.

(…) En resumen, en 2006 algunos científicos asumieron, incorrectamente, que el PREP y los cómputos distritales deberían ser 100% aleatorios cuando nunca lo son. En la confusión es posible que hayan visto un fraude cibernético donde no lo hubo. Posteriormente, no quisieron admitir que la mayoría de los errores en actas eran aleatorios cuando sí lo fueron. El método científico sugiere que cuando las implicaciones de tu teoría son falsificadas por la evidencia, hay que revisar la primera. Seis años después, ya va siendo tiempo de rechazar el fraude cibernético y atender los verdaderos problemas de nuestra joven democracia.

Aquí encontarán la reseña completa.

Para más detalles sobre la evidencia comentada en mi reseña, pueden consultar esta entrada, mi página de análisis electoral 2006, o bien este artículo de la revista Política y Gobierno.

¿Debemos preocuparnos por las inconsistencias en actas de casilla?

Hoy publiqué un blog invitado en Animal Político:

¿Debemos preocuparnos por las inconsistencias en actas de casilla?

En su impugnación, Andrés Manuel López Obrador también se duele de inconsistencias en las actas de escrutinio y cómputo. El recurso de inconformidad habla de una anomalía “generalizada en todas las casillas” (pág. 68), puesto que el “50% del total de las casillas siguen aún presentando inconsistencias aritméticas en la votación total emitida en las tres elecciones federales” (pág. 77). Según el recurso de inconformidad, estas anomalías violan el artículo 295 del COFIPE y restan certeza al proceso electoral.

Si bien estas diferencias o inconsistencias no necesariamente son una anomalía en términos legales, ¿qué nos dicen al respecto los datos a nivel casilla del cómputo distrital del IFE? En este blog discutiré la magnitud de las diferencias, su frecuencia relativa y, quizá lo más importante, si su distribución muestra algún sesgo preocupante en favor de algún candidato.

Aquí encontrarán la nota completa.

Cómputos 2012: casillas inconsistentes

Uno de los hechos que causa agravio a la Coalición Movimiento Progresista son las inconsistencias en las actas de escrutinio y cómputo (ver págs. 67-78 del recurso de inconformidad con la elección presidencial).

La ley señala que las actas con inconsistencias aritméticas evidentes deben ser recontadas. Por esta y otras razones, 77,712 paquetes para presidente, 80,633 para diputados y 81,418 para senadores fueron recontados durante los cómputos distritales del IFE.

A pesar de los recuentos numerosos, en muchas casillas los resultados para presidente difieren de los resultados para diputados o senadores. Según el recurso de inconformidad  de la coalición, estas anomalías resta certeza al proceso electoral. Al tratarse de tres elecciones distintas, las diferencias entre actas de una elección y otra no son causal de recuento ni de nulidad de tales casillas. Si bien estas diferencias no necesariamente son una anomalía en términos legales, ¿qué dicen al respecto los datos a nivel casilla del cómputo distrital del IFE?

¿Cuál es la magnitud de las diferencias? El primer paso es analizar la estadística descriptiva de los resultados a nivel casilla para las tres elecciones. El voto para cierto partido puede diferir entre la elección presidencial y las legislativas porque existe el voto dividido: hay quien votó por AMLO o EPN para presidente pero lo hizo por otro partido para diputados o senadores. Por lo tanto, es mejor  concentrarnos en las diferencias en el voto total registrado en las 3 diferentes actas de escrutinio.

Los resultados de casillas especiales son los que muestran mayores diferencias puesto que, dependiendo de dónde se encuentre el votante, tendrá derecho a votar sólo para presidente, o para presidente y legisladores MR o RP. Por lo tanto vale la pena excluir de este análisis las 902 casillas especiales. Lo mismo ocurre con las 305 actas de voto para mexicanos en el extranjero puesto que en ellas sólo hay votas para presidente. Omitiendo estas casillas, nos quedamos con 142230 casillas que son estrictamente comparables.

Elecciones México 2012
Resultados a nivel casilla para presidente, diputados y senadores
Elección Rubro Media Desv. est. Percentil 25 Mediana Percentil 75
Voto Total Presidente 349.43 95.14 294 358 414
Voto Total Diputados 349.47 95.41 294 358 414
Voto Total Senadores 349.40 95.71 294 358 414
VTpte – Vtdip Pte – Dip -0.04 16.48 0 0 0
VTpte – Vtsen Pte – Sen 0.03 17.90 0 0 0
VTdip – Vtsen Dip – Sen 0.07 19.26 0 0 0
PAN Presidente 88.64 54.63 48 79 119
PAN Diputados 90.48 56.71 48 82 123
PAN Senadores 91.83 56.56 49 84 124
PRI Presidente 101.48 41.97 72 97 124
PRI Diputados 104.39 44.74 72 100 131
PRI Senadores 103.61 44.52 72 99 129
PRD Presidente 67.40 43.32 34 60 94
PRD Diputados 57.52 44.72 23 45 83
PRD Senadores 58.11 44.45 24 46 84
Nulos Presidente 8.67 6.61 5 8 11
Nulos Diputados 17.33 11.57 10 15 23
Nulos Senadores 19.98 12.48 11 18 27
Número de casillas: 142230 (no se incluyen casillas especiales ni voto en el extranjero).

El voto total promedio en las casillas para presidente fue de 349.43, para diputados fue de 349.47 y para senadores de 349.40. Es decir que, en promedio, las actas registran 0.04 más votos para diputados que para presidente. Por otro lado, las actas registran 0.03 más votos para presidente que para senadores. Es decir que, en agregado, las diferencias entre votos totales para presidente y legisladores fluctúan entre -5689 y 4266 votos. Es decir que, viéndolas como promedio o como agregado, se trata de diferencias mínimas.

Estos diagramas de dispersión comparan el voto total de cada casilla en las tres elecciones. La R de Pearson entre VTpresidente y VTdiputados es de 0.985, y entre VTpresidente y VTsenado es de 0.982. Los puntos que se alejan de la recta de 45 grados denotan casillas con diferencias entre una u otra elección.

¿Qué tan frecuentes son estas diferencias? De las 142230 casillas, 87720 (61.6%) registran el mismo número de votos totales para presidente que para diputados y 54510 (38.4%) registran un dato distinto entre ambas elecciones. De éstas, 26774 casillas registran menos votos para presidente que diputados (diferencia negativa), mientras que 27736 registran más votos para presidente que para diputados (diferencia positiva).

¿Cómo se distribuyen estas diferencias? Si estas diferencias son dolosas, podríamos esperar que ocurrieran con mayor frecuencia en casillas ganadas por ciertos candidatos. Por otro lado, si se trata de errores humanos en el escrutinio o llenado o captura de las actas, podríamos esperar que ocurrieran con la misma frecuencia relativa en las casillas de cualquier “color”.

Por sencillez, clasifiqué las casillas con diferencias en votos totales entre aquellas que van de 1 a 5 votos (positivos o negativos), y aquellas que son mayores a 5 votos (de nuevo, positivos o negativos).

La siguiente gráfica ilustra la distribución de las casillas con diferencias en votos totales para presidente y diputados, distinguiendo entre el candidato ganador en cada casilla (es decir, esta gráfica ilustra los porcentajes de una tabla cruzada 5 x 3). Como se aprecia, la distribución de diferencias positivas y negativas es relativamente simétrica para los tres tipos de casillas. Viendo a mayor detalle, las casillas ganadas por AMLO tienen una mayor  proporción de diferencias que las ganadas por EPN o JVM.

Aquí encontrarán la estadística descriptiva y las tablas cruzadas comentadas en esta nota.

En resumen: 38% de las casillas registran un voto total distinto entre presidente y diputados (30% entre presidente y senadores). Estas diferencias pueden deberse a errores en el escrutinio de los votos, en el llenado de las actas (hay un acta para cada elección), o bien en la captura de las mismas. El escrutinio puede ser fidedigno pero si un votante “se lleva” su boleta o si la deposita en otra casilla, habrá diferencias entre las 3 actas. En promedio, las diferencias son pequeñas: entre -0.4 y 0.3 votos. Pero existen alrededor de 8% de casillas con +/- 5 votos de diferencia. Sin embargo, la distribución de las casillas con diferencias no muestra un sesgo favorable a EPN.

Materiales relacionados:

  • ¿Por qué hubo tantos errores e inconsistencias en las actas de 2006? — powerpoint / pdf 13/ago2006.
  • Errores aritméticos en actas: análisis comparativo para 2000, 2003 y 2006 — powerpoint / pdf 24/ago/06.

Topes de gasto de campaña 2012

Estos son los topes máximos de gasto de campaña para la elección federal 2012.

  • De acuerdo al COFIPE (art. 229), el tope para presidente sera equivalente al 20% del financiamiento público de campaña establecido para todos los partidos en el año de la elección”: 336mdp.
  • El tope para diputados será igual al tope para presidente dividido entre 300: 1.12mdp.
  • El tope para senadores será proporcional al número de distritos de cada entidad pero hasta un máximo de 20 distritos (lo cual afecta al DF, Veracruz y Edomex que tienen 27, 21 y 40 distritos, respectivamente). En promedio será de 9.5 mdp.
  • Si multiplicamos el tope para diputados por 300, el tope promedio para senadores por 32, y lo sumamos al tope presidencial, obtendremos el gasto máximo de campaña en que puede incurrir un partido o coalición en este proceso electoral: 976 millones de pesos.
Tope de gasto de campaña para: Candidatos Total
Diputado federal $1,120,373.61 300 $336,112,083.00
Senador (promedio) $9,523,175.72 32 $304,741,622.99
Presidente $336,112,084.16 1 $336,112,084.16
Tope de gasto máximo por partido o coalición: $976,965,790.15

Participación electoral 2012

La votación total en la más reciente elección presidencial fue de 50,323,153, lo que representa el 63.34% de la lista nominal. La participación promedio en todas las casillas, un indicador algo distinto, fue de 61.34%.

1. La participación electoral tiene una variación importante entre una entidad y otra (between state variation), y al interior de cada estado (within state variation). Estos histogramas ilustran la distribución de la participación electoral a nivel casilla en cada entidad:

¿Cómo explicar la variación entre entidades? Dos factores observables pueden ayudar a explicar estas diferencias: el partido en el gobierno y las elecciones coincidentes. Continue reading

El swing de 2012

Estos son los triplots a nivel casilla de la elección presidencial de 2012 y 2006. Observe de cerca lo que ocurre entre uno y otro y discuta.

¿Cómo se interpreta un triplot?

Si consideramos solamente la suma de votos obtenidos por EPN, AMLO y JVM, y calculamos los porcentajes respectivos, podemos utilizar una gráfica triangular (triplot) para ilustrar el resultado de cada casilla. La gráfica tiene dos páneles, uno para casillas urbanas y otro para no urbanas. Cada punto en el triángulo ilustra la proporción de votos de EPN, AMLO y JVM en una casilla (normalizadas para que sumen 100%). El color de cada punto denota el candidato ganador en esa casilla. El eje horizontal mide el porcentaje de EPN, la diagonal izquierda el de AMLO y la derecha el de JVM. De este modo los puntos cercanos a la “Y” que se dibuja en el centro del triángulo indican casillas donde la competencia fue más reñida, mientras que casillas cercanas a los vértices del triángulo denotan casillas cargadas hacia uno de los candidatos.

Como se aprecia, las casillas no urbanas tienen una alta proporción de casillas sobrecargadas hacia Peña. Por otro lado, en casillas urbanas hubo mucho más casillas reñidas entre EPN y AMLO (ver brazo izquierdo de la “Y”) que entre EPN y JVM.

En 2012 se aprecia que la mayor competencia ocurrió en la región derecha del triángulo de casillas urbanas, es decir, entre AMLO y Calderón. Si observas con cuidado, entre 2006 y 2012, la “nube de casillas” se desplazó de la derecha a la izquierda del trángulo, indicando un fuerte cambio de preferencias hacia el PRI o su candidato. Este es el swing de 2012.

 

Elecciones presidenciales 1994-2012: ¿ciclo electoral?

Como sabemos, el margen de victoria entre dos punteros no cuentan toda la historia de una elección multipartidista. Si consideramos solamente la suma de votos obtenidos por los tres principales candidatos (PRI, PAN y PRD), y calculamos los porcentajes respectivos, podemos utilizar una gráfica triangular (triplot) para ilustrar en dos dimensiones el resultado de una elección de tres candidatos.

Cada punto en el triángulo ilustra la proporción de votos obtenida por el candidato(a) del PAN, PRI y PRD en  las 4 elecciones presidenciales más recientes (1994 – 2012). Los porcentajes de votos de la gráfica difieren de los resultados oficiales porque han sido normalizadas para que sumen 100%, es decir, ignoran los porcentajes de otros candidatos, nulos o no registrados.

El eje horizontal mide el porcentaje de votos del PRI, la diagonal izquierda el del PRD y la derecha el de PAN. De este modo los puntos cercanos a la “Y” en el centro del triángulo indican elecciones reñidas, mientras que cualquier punto cercano a los vértices del triángulo denotan elecciones cargadas hacia uno de los candidatos. La “Y” separa 3 posibles regiones ganadoras: PRD arriba, PRI hacia la izquierda y PAN hacia la derecha.

Como se aprecia, 1994 fue una elección dominada por el PRI, luego tuvimos dos elecciones donde las preferencias se acercaron más al PAN, en 2006 casi cruzamos a la zona del PRD, y en 2012 tuvimos un “retorno hacia el PRI”. Los movimientos laterales entre una elección y otra se les conoce en la literatura como swing. El patrón de las 4 elecciones presidenciales parece dibujar una especie de ciclo electoral propio de elecciones bajo regla de mayoría. En 6 años veremos si se “cierra el círculo” o nos movemos a otra región menos explorada del triángulo.

Estos son los datos que usé como base para calcular las proporciones de la gráfica (todos provienen de cómputos distritales del IFE):

Suma de votos de los 3 principales candidatos presidenciales
Año PAN PRI PRD Total
1994 9,146,841 17,181,651 5,852,134 32,180,626
2000 15,989,636 13,579,718 6,256,780 35,826,134
2006 14,916,927 9,237,000 14,683,096 38,837,023
2012 12,786,647 19,226,784 15,896,999 47,910,430
Proporción de votos entre los 3 principales candidatos presidenciales
Año PAN PRI PRD Total
1994 28.42% 53.39% 18.19% 100%
2000 44.63% 37.90% 17.46% 100%
2006 38.41% 23.78% 37.81% 100%
2012 26.69% 40.13% 33.18% 100%
* los porcentajes sólo incluyen los votos de los 3 candidatos principales.

Lecciones del resultado electoral

Los amigos de Animal Político me invitaron a escribir unas líneas sobre:

¿Qué lecciones hay en los resultados electorales por casilla y entidad?

Las bases de datos a nivel casilla del PREP y cómputos distritales del IFE nos permiten hacer una primera radiografía del resultado de la elección presidencial 2012. En este blog invitado comentaré algunos resultados estadísticos que pueden ayudarnos a comprender mejor las claves del éxito o fracaso de cada uno de los candidatos presidenciales.

Aquí pueden leer el resto de la nota. Aquí mis conclusiones:

Varias lecciones surgen del análisis anterior. Para concluir destaco sólo dos. La primera es una lección importante para cualquier candidato presidencial: la elección fue mucho más reñida de lo que aparenta en las casillas urbanas que, al representar casi dos tercios de las casillas del país, prácticamente garantizan el triunfo al candidato que gane en ellas. Baste recordar que tanto Peña hoy como Calderón en 2006 ganaron por márgenes similares en casillas urbanas. La segunda es quizá más importante para futuros candidatos de izquierda: para ganar en las zonas urbanas del país no basta con arrasar en una o dos entidades. En 2006 AMLO ganó holgadamente en el DF, Edomex y en las casillas rurales y no bastó. En 2012 volvió a arrasar en la capital y dio una buena batalla en Edomex. Pero no fue suficiente porque se topó con el bajío y un resucitado voto rural priísta. El centro político-electoral del país no está en el “centro”.

Cómputos 2012: resultados por tipo de casilla

Circula en redes sociales una nueva mentira sobre la elección 2012 (bajo otras condiciones diría que es un malentendido o confusión pero según el sapo es la piedra). Según esta nota de Jorge A. González y Jorge A. López Gallardo (doctor en física y profesor de la Univ. de Texas en El Paso), y esta otra donde citan la primera, las casillas especiales son una muestra representativa del país porque “estuvieron distribuidas a lo largo y ancho del país, y en ellas votaron tanto habitantes de zonas urbanas como rurales”, y no sólo eso, son una “súper encuesta cuyos resultados son extremadamente confiables en términos estadísticos”.

Y como AMLO ganó en las casillas especiales, la lógica indica que AMLO debió haber ganado en el resto del país. Y como los cómputos deI IFE dicen lo contrario, cómo dudarlo, ¡ésta puede ser una evidencia más del fraude!

Todo lo anterior es falso por una razón muy sencilla: la premisa inicial es falsa. Las casillas especiales NO son una muestra representativa del país por varias razones: 1. El número y ubicación de las casillas especiales es determinado por cada consejo distrital (es decir, no son aleatorias). 2. Al ubicarse en puntos de alto tránsito, son predominantemente urbanas. 3. Los ciudadanos dispuestos a formarse varias horas para votar en una casilla especial tampoco son representativos del votante mexicano típico.

Va la demostración con 3 sencillas gráficas de pastelito.

1. En el país se instalaron 143,437 casillas, 64% de ellas en zonas urbanas y 36% en zonas no urbanas. Sin embargo, 82% de las casillas especiales son urbanas. Por lo tanto son un muestra sesgada y no representativa del país.

2. En las casillas ordinarias (142,535) EPN obtuvo la mayoría de votos. En las 902 casillas especiales, AMLO obtuvo más votos que EPN pero esto no implica que haya ganado en el resto del país ni que hubo ningún tipo de fraude.

3. Si comparamos los resultados de casillas urbanas vs. no urbanas veremos que EPN tuvo más votos en ambos tipos de casillas. Sin embargo, la ventaja de EPN sobre AMLO es más holgada en las casillas no urbanas (43.4%  vs. 26.7%)  que en las urbanas (35.59% vs. 34.02%). Esto implica que las casillas especiales ni siquiera son representativas de las casillas urbanas.

Conclusión: las casillas especiales, donde AMLO ganó, no son representativas de las preferencias de todo el país. Las casillas urbanas, donde EPN ganó por escaso margen, tampoco lo son. Las casillas para recibir el voto de mexicanos en el extranjero, donde JVM ganó, tampoco lo son. ¿Saben qué cosa sí lo era? El conteo rápido del IFE, mismo que anticipó los resultados del PREP y del cómputo distrital.

¿Qué opinaba López Gallardo del PREP? Que tenía un algoritmo trampso porque había una R de Pearson sospechosamente alta. Eso también era falso y lo dijimos aquí.

¿Por qué ganó AMLO en casillas especiales y JVM en el voto desde el extranjero? Buenas preguntas para su politólogo o sociólogo de confianza. Yo tengo mis teorías al respecto pero ese no es el punto de esta entrada.

(¿Déjà vu? En 2006 se decía una falacia similar a la anterior sobre las actas con inconsistencias que habían quedado fuera del PREP, que eran predominantemente rurales, y donde AMLO derrotaba a Calderón.)

Voto nulo y coaliciones 2012

En distritos en que no hubo coalición legislativa PRI-PVEM, cruzar el logotipo de ambos partidos era voto nulo puesto que implicaba un voto por dos candidatos distintos. En 101 distritos de mayoría relativa no hubo tal coalición, y en otro tanto de estados no la hubo para senadores.

¿Adivinen qué pasó? El voto nulo promedio para Diputados en los 101 distritos SIN coalición PRI-PVEM fue 7.8%, mientras que en los 199 distritos CON coalición fue de 3.6%. Por lo tanto, es posible que PRI haya perdido algunos diputados por “votos nulos no intencionales” y no tanto por un sofisticado “voto diferenciado“. File in: unintended consequences.

VotonuloDIPxCoalicion VotonuloSENxCoalicion