El fin del proceso electoral

En agosto pasado la revista Letras Libres publicó mi opinión sobre las elecciones presidenciales en México, la cual titulé: “Elecciones legítimas pero inequitativas“. Una vez concluido el proceso electoral, Letras Libres pidió mi opinión sobre la sentencia SUP-JIN-359/2012 y la declaración de validez de la elección del TEPJF. Este segundo ensayo aparece en la edición de octubre 2012 de Letras Libres: “El fin del proceso electoral” (aquí mismo encontrarán la liga una vez que esté en línea). Estos son algunos fragmentos:

Para muchos, incluso para la gran mayoría de los líderes políticos, la elección presidencial concluyó la noche misma del primero de julio.

El juicio de inconformidad de la Coalición constaba de 638 páginas. (…) Por su parte, la sentencia consta de 1346 páginas y en su resolutivo único dice a la letra: “Se declaran infundados los planteamientos de nulidad”. Esto no quiere decir que los agravios no ocurrieron, sino que la coalición no pudo demostrarlos.

(…)

El proceso electoral ha concluido pero los agravios de su impugnación nos obligan a replantearnos qué tan confiables son las elecciones en México. Por un lado, resulta claro que muchos aspectos clave del proceso electoral son bastante confiables desde hace varios años: el padrón electoral, la instalación de casillas atendidas por ciudadanos invitados al azar a contar los votos, el PREP, los cómputos y recuentos, etc.  Por desgracia, para muchos la respuesta sigue siendo: “depende”. Depende, entre otras cosas, del resultado y el tipo de elección. El resultado de una elección estatal o municipal reñida puede verse fácilmente afectado por alguno de los cabos sueltos de nuestro sistema electoral: desde el clientelismo y el exceso de gasto en campañas, hasta la valoración subjetiva de los magistrados sobre nimiedades tales como los calzoncillos de un boxeador. (…) En cuanto a la importancia del resultado basta un simple ejercicio mental: ¿qué se diría del más reciente triunfo de Enrique Peña Nieto si el margen de victoria hubiera sido de 0.56%, como en 2006, y Andrés Manuel López Obrador hubiera presentado la misma evidencia que ahora?

(…)

Si los partidos políticos consideran que la compra de votos y el exceso de gasto de campaña son problemas graves que ponen en riesgo la realización de elecciones libres y auténticas, entonces urgen reformas al COFIPE y demás leyes aplicables para que éstas prácticas dejen de ser prohibidas de jure pero toleradas de facto. Y si el consenso de los partidos es no atarse las manos durante las campañas, entonces es la sociedad quien deberá exigirlo.

El ensayo completo está en la edición de octubre de Letras Libres.

México y Venezuela

Ayer hubo elecciones presidenciales en Venezuela. Según el primer boletín del CNE, con 90% de casillas computadas, Hugo Chávez obtuvo 54% de votos y Henrique Capriles 45%. La participación electoral rondó el 80%. Cada elección cuenta una historia y sirve para hacer comparaciones entre odiosas y útiles que ponen a prueba nuestra teoría o visión general del mundo. La de Venezuela es una de ellas.

Un sesgo común al opinar sobre elecciones es calificar a un sistema electoral dependiendo del resultado. Si gana el candidato que me gusta, la democracia funciona y el sabio pueblo ha hablado. Si pierde, entonces hubo fraude, o algo anda mal con la democracia o, ya de plano, con los votantes (pueblo tonto).

Y como en este 2012 ganó la izquierda en Venezuela por tercera vez y en México perdió por segunda vez, las disonancias no se hicieron esperar. Ayer en tuiter lancé algunas preguntas al aire.

Preguntas comparativas odiosas

  1. ¿Las elecciones en Venezuela son más “libres y auténticas” que las de México o menos?
  2. ¿Si el aumento en homicidios es razón suficiente para exigir que renuncie Calderón (o pierda su partido), dirías lo mismo para Hugo Chávez?”
  3. Si Chávez no es un dictador porque allá hay “elecciones libres y hasta oposición”, entonces la Cuba de Castro es una _____?”
  4. Si gana Chávez hay que respetarlo porque hubo “elecciones libres”, pero si gana Peña seguro fue imposición? (asegúrate de que tu respuesta sea coherente con la de la pregunta 1).

A botepronto, mis respuestas a las preguntas anteriores son:

Las elecciones en México son más libres y auténticas que las de Venezuela. Y no es cuestión de semántica: Si ambos países son democracias, Venezuela es una democracia de menor calidad. Si ambos países son regímenes autoritarios, México es menos autoritario. Por último, México puede ser una democracia y Venezuela no pero no al revés.

Evidencia. Según Polity IV, México es democracia y Venezuela no. Según Freedom House, en términos de libertades civiles y derechos políticos, tanto México como Venezuela son “parcialmente libres“, pero México tiene calificación de 3 y Venezuela de 5 (donde 1 equivale a máximas libertades, Cuba tiene 6.5 por ejemplo).

Meto a Cuba en la comparación por aquello de que “tanto México como Venezuela son igual de malas”. No, la calidad democrática es una cuestión de grado, sí, pero es mas o menos observable. Va un ejemplo: Chávez, a diferencia de Castro, está dispuesto a someterse al escrutinio del electorado.

Creo que la derrota del PAN en 2012 se debe, en parte, a los terribles resultados en materia de seguridad y combate al narcotráfico. Venezuela es un país aún más inseguro y con mayores tasas de homicidio que México. Con base en este issue solamente, Chávez merecía perder algunos votos.

El proceso y el resultado importa. Si el triunfo de Chávez, con un margen de 10 puntos porcentuales, es un triunfo de la democracia bolivariana, entonces dificilmente puede llamarse imposición al triunfo de Peña por 6 puntos. Una de dos, o ambas son imposiciones o ambas son democracias con muchos adjetivos.

Diferencias en el proceso: Peña, a diferencia de Chávez, enfrentó a sus rivales en la spotiza y en dos debates en televisión nacional (y esto no es mérito de Peña, sino de nuestras reglas electorales, por cierto).

Diferencias en el resultado: En Venezuela fue reelecto un presidente que está en el poder desde 1999, mismo que modificó la constitución para poder hacerlo indefinidamente y la distritación electoral para aventajar a su partido en el Congreso. En México, el PRI regresa tras estar fuera del poder por 12 años y sin tener mayoría en el Congreso.

Noten que este ejercicio comparativo es independiente de si me gusta mucho o poco la izquierda que ganó allá o la derecha.que perdió acá. Podría comparar la existencia y calidad de los pesos y contrapesos en ambos países, o la discrecionalidad de la política pública de aquí y allá. Pero creo, espero más bien, que mi punto central es suficientemente claro: Sí, las comparaciones son odiosas pero ilustrativas. Y no, México no es Venezuela y hay que entender por qué.

Lecturas relacionadas:

La invención de la “consultoría política”

These are two excerpts from an interesting piece on the invention of political consulting (from The New Yorker):

THE LIE FACTORY. How politics became a business.  By 

Never underestimate the opposition. The first thing Whitaker and Baxter always did, when they took on a campaign, was to “hibernate” for a week, to write a Plan of Campaign. Then they wrote an Opposition Plan of Campaign, to anticipate the moves made against them. Every campaign needs a theme. Keep it simple. Rhyming’s good. (“For Jimmy and me, vote ‘yes’ on 3.”) Never explain anything. “The more you have to explain,” Whitaker said, “the more difficult it is to win support.” Say the same thing over and over again. “We assume we have to get a voter’s attention seven times to make a sale,” Whitaker said. Subtlety is your enemy. “Words that lean on the mind are no good,” according to Baxter. “They must dent it.” Simplify, simplify, simplify. “A wall goes up,” Whitaker warned, “when you try to make Mr. and Mrs. Average American Citizen work or think.”

(…)

“Voters are basically lazy, basically uninterested in making an effort to understand what we’re talking about,” the Nixon adviser William Gavin wrote in a memo. “Reason requires a higher degree of discipline, of concentration; impression is easier,” he wrote in another memo. “Reason pushes the viewer back, it assaults him, it demands that he agree or disagree; impression can envelop him, invite him in, without making an intellectual demand. . . . When we argue with him we demand that he make the effort of replying. We seek to engage his intellect, and for most people this is the most difficult work of all. The emotions are more easily roused, closer to the surface, more malleable.”

¿Entidades pivotales?

Un error común de comentaristas electorales es asumir que, como el Estado de México, el Distrito Federal y Veracruz son las tres entidades con mayor lista nominal (tienen 10.6, 7.4 y 5.5 millones de electores, respectivamente) entonces deben ser decisivas para ganar la presidencia.

Al sumar más de 23 millones de votos sin duda podrían serlo pero no necesariamente lo han sido. La clave radica en si sus resultados electorales son reñidos o no. En Veracruz, por ejemplo, Vázquez Mota aventajó a Peña por 1598 votos, y éste superó a AMLO por 166 mil votos. Para fines prácticos, los millones de votos de Veracruz no dieron ventaja a nadie. AMLO ha tenido una clara ventaja en el DF pero ésta no le ha sido suficiente.

Las tablas siguientes muestran los resultados electorales de la elección presidencial 2000, 2006 y 2012 en 10 entidades selectas. Cada tabla incluye las 5 entidades que dieron más votos de ventaja al candidato ganador y al segundo lugar, respectivamente.

Una revisión rápida de estos datos nos permiten identificar las entidades decisivas o pivotales de las últimas elecciones presidenciales (nótese que este término no equivale al de swing state comúnmente usado en USA donde existe un colegio electoral), así como las entidades más volátiles. Aquí de lo que se trata es de ver qué entidades le dan más votos de ventaja a los punteros (por lo que las entidades reñidas no importan independientemente de su tamaño). Va un poco de aritmética incómoda:

  • Entre 2006 y 2012 la lista nominal creció en un 15% (de 71.37 a 82.15 millones), el voto total 20% (de 41.7 a 50.3 millones). El voto total del PAN cayó 15%, el de AMLO subió 7%, y el del PRI creció 106%
  • Guanajuato y Jalisco siempre han estado entre las 5 entidades que mayor diferencial de votos han aportado al ganador, desde Fox y Calderón hasta Peña. Chihuahua también repitió en el top 5 de 2006 y 2012.
  • El Estado de México, la entidad con el mayor padrón electoral, “votó por el ganador” en 2012 con EPN y 2000 con Fox pero no fue así en 2006.
  • La última vez que el DF, segunda entidad en tamaño, “votó por el ganador” fue en el año 2000 con Fox. De hecho, en 1994 Zedillo obtuvo 42% de votos en el DF, seguido de Diego Fernández de Cevalllos con 26% y Cárdenas quedó en tercer lugar.
  • Entre 2006 y 2012, Jalisco y Guanajuato observaron un fuerte cambio de preferencias entre el PAN y el PRI. En Jalisco, Calderón aventajó a AMLO por 876 mil votos. Seis años después, Peña aventajó a AMLO por 635 mil votos y a JVM por 265 mil. Guanajuato dió más votos de ventaja a Peña sobre AMLO que el Estado de México.
  • Considerando las 3 elecciones presidenciales entre 2000 y 2012, para ganar la presidencia de México hay que ganar en el Bajío. Ni el DF ni el Edomex han sido  suficientes.
  • ¡Pero el futuro es impredecible! Ok, 3 elecciones no son muchas. Nuestra democracia es joven y no apostaría mis ahorros a que esta tendencia se mantedrá en el futuro. Pero es mejor considerarla que ignorarla: el Bajío es importante, el DF-Edomex quizá no tanto.
ELECCION PRESIDENCIAL 2012      
ENTIDAD EPN AMLO12 JVM EPN-AMLO EPN-JVM
GTO 935,652 299,686 950,197 635,966 -14,545
MEX 2,977,365 2,350,508 1,255,500 626,857 1,721,865
JAL 1,372,463 776,075 1,107,042 596,388 265,421
CHIH 619,627 302,090 328,840 317,537 290,787
CHIS 934,270 635,176 326,527 299,094 607,743
MOR 296,791 364,281 157,674 -67,490 139,117
GRO 531,486 661,685 154,018 -130,199 377,468
OAX 556,394 696,211 290,987 -139,817 265,407
TAB 346,555 647,086 65,073 -300,531 281,482
DF 1,258,717 2,569,206 844,380 -1,310,489 414,337
Total 19,226,784 15,896,999 12,786,647 3,329,785 6,440,137
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Juicio de inconformidad, Sentencia SUP-JIN-359/2012 y Dictamen de validez

He aquí algunos documentos importantes sobre la impugnación de la elección presidencial en México 2012, su resolución y el dictamen de validez emitido por el TEPJF.

Demanda de la Coalición “Movimiento Progresista” / AMLO:

Sentencia y declaración de validez del TEPJF:

Flujogramas de los agravios contenidos en el juicio de inconformidad SUP-JIN-359/2012

Lecturas relacionadas:

Elecciones legítimas pero inequitativas

La revista Letras Libres de agosto 2012 publica un dossier sobre las elecciones en México, titulado “La democracia resiste“. El dossier incluye las opiniones de Enrique Krauze, Christopher Domínguez Michael, Willibald Sonnleitner y un servidor, entre otros. Mi ensayo, escrito a mediados de julio, está disponible aquí. Estos son algunos fragmentos:

ELECCIONES LEGÍTIMAS PERO INEQUITATIVAS

Escribo estas líneas sin saber cómo resolverá el TEPJF el recurso de inconformidad con la elección de presidencial presentado por Andrés Manuel López Obrador y la coalición Movimiento Progresista. Sin ser un experto en derecho electoral, creo que el desenlace más probable es que el Tribunal validará la elección y otorgará constancia de mayoría al candidato que obtuvo más votos, Enrique Peña Nieto.

Mi dicho no implica que la elección fue impecable ni que estuvo libre de irregularidades ni que se debe dar vuelta a la página con miras a la próxima elección federal. Implica que, dados el resultado de los comicios, la naturaleza del proceso electoral y el marco legal vigente, considero que el peso de las pruebas presentadas por la coalición no será suficiente para convencer a la mayoría de los magistrados. Dedicaré unas líneas al resultado electoral, a las irregularidades, y otras tantas a los temas que urge atender antes de la próxima elección.

(…) [y esta es mi conclusión]

¿[P]or qué la reforma electoral de 2007 dejó prácticamente intocado el tema compra de votos y el rebase de topes de gasto de campaña? Una posible respuesta es que los partidos se engolosinaron con la idea de allegarse de spots gratis (es un decir), protegerse de campañas negativas y facilitar recuentos innecesarios. En este sentido la reforma electoral, fruto de alegatos cortoplacistas, quizá distrajo la atención de temas más importantes. Otra posible respuesta es más preocupante. Quizá no se tocaron estos temas porque existe un consenso entre los partidos en el que poder gastar lo que sea y como sea durante las campañas funciona bien para todos, salvo para uno que otro perdedor y la sociedad.

Independientemente de sus méritos jurídicos y su eventual resolución por parte del Tribunal, la inconformidad de AMLO es importante porque pone énfasis en temas poco atendidos hasta ahora. Nuestro sistema electoral tolera el exceso de gasto de campaña y, al no castigarlo de manera ejemplar, promueve el clientelismo. Lo sabemos y miramos al otro lado. El sistema electoral mexicano se ha ido perfeccionando en un proceso de prueba y error, pero también ha habido errores y distracciones serias que deben corregirse cuanto antes. Atar las manos al desvío de recursos en todos los órdenes de gobierno, fiscalizar ingresos y gastos de campaña y castigar las peores prácticas clientelares para movilizar o persuadir votantes, son tres viejos problemas. Ya va siendo tiempo de atender lo importante y no regular al capricho y contentillo de los partidos.

El ensayo completo está aquí y en la edición impresa de Letras Libres de agosto 2012.

¿Debemos preocuparnos por las inconsistencias en actas de casilla?

Hoy publiqué un blog invitado en Animal Político:

¿Debemos preocuparnos por las inconsistencias en actas de casilla?

En su impugnación, Andrés Manuel López Obrador también se duele de inconsistencias en las actas de escrutinio y cómputo. El recurso de inconformidad habla de una anomalía “generalizada en todas las casillas” (pág. 68), puesto que el “50% del total de las casillas siguen aún presentando inconsistencias aritméticas en la votación total emitida en las tres elecciones federales” (pág. 77). Según el recurso de inconformidad, estas anomalías violan el artículo 295 del COFIPE y restan certeza al proceso electoral.

Si bien estas diferencias o inconsistencias no necesariamente son una anomalía en términos legales, ¿qué nos dicen al respecto los datos a nivel casilla del cómputo distrital del IFE? En este blog discutiré la magnitud de las diferencias, su frecuencia relativa y, quizá lo más importante, si su distribución muestra algún sesgo preocupante en favor de algún candidato.

Aquí encontrarán la nota completa.

Cómputos 2012: casillas inconsistentes

Uno de los hechos que causa agravio a la Coalición Movimiento Progresista son las inconsistencias en las actas de escrutinio y cómputo (ver págs. 67-78 del recurso de inconformidad con la elección presidencial).

La ley señala que las actas con inconsistencias aritméticas evidentes deben ser recontadas. Por esta y otras razones, 77,712 paquetes para presidente, 80,633 para diputados y 81,418 para senadores fueron recontados durante los cómputos distritales del IFE.

A pesar de los recuentos numerosos, en muchas casillas los resultados para presidente difieren de los resultados para diputados o senadores. Según el recurso de inconformidad  de la coalición, estas anomalías resta certeza al proceso electoral. Al tratarse de tres elecciones distintas, las diferencias entre actas de una elección y otra no son causal de recuento ni de nulidad de tales casillas. Si bien estas diferencias no necesariamente son una anomalía en términos legales, ¿qué dicen al respecto los datos a nivel casilla del cómputo distrital del IFE?

¿Cuál es la magnitud de las diferencias? El primer paso es analizar la estadística descriptiva de los resultados a nivel casilla para las tres elecciones. El voto para cierto partido puede diferir entre la elección presidencial y las legislativas porque existe el voto dividido: hay quien votó por AMLO o EPN para presidente pero lo hizo por otro partido para diputados o senadores. Por lo tanto, es mejor  concentrarnos en las diferencias en el voto total registrado en las 3 diferentes actas de escrutinio.

Los resultados de casillas especiales son los que muestran mayores diferencias puesto que, dependiendo de dónde se encuentre el votante, tendrá derecho a votar sólo para presidente, o para presidente y legisladores MR o RP. Por lo tanto vale la pena excluir de este análisis las 902 casillas especiales. Lo mismo ocurre con las 305 actas de voto para mexicanos en el extranjero puesto que en ellas sólo hay votas para presidente. Omitiendo estas casillas, nos quedamos con 142230 casillas que son estrictamente comparables.

Elecciones México 2012
Resultados a nivel casilla para presidente, diputados y senadores
Elección Rubro Media Desv. est. Percentil 25 Mediana Percentil 75
Voto Total Presidente 349.43 95.14 294 358 414
Voto Total Diputados 349.47 95.41 294 358 414
Voto Total Senadores 349.40 95.71 294 358 414
VTpte – Vtdip Pte – Dip -0.04 16.48 0 0 0
VTpte – Vtsen Pte – Sen 0.03 17.90 0 0 0
VTdip – Vtsen Dip – Sen 0.07 19.26 0 0 0
PAN Presidente 88.64 54.63 48 79 119
PAN Diputados 90.48 56.71 48 82 123
PAN Senadores 91.83 56.56 49 84 124
PRI Presidente 101.48 41.97 72 97 124
PRI Diputados 104.39 44.74 72 100 131
PRI Senadores 103.61 44.52 72 99 129
PRD Presidente 67.40 43.32 34 60 94
PRD Diputados 57.52 44.72 23 45 83
PRD Senadores 58.11 44.45 24 46 84
Nulos Presidente 8.67 6.61 5 8 11
Nulos Diputados 17.33 11.57 10 15 23
Nulos Senadores 19.98 12.48 11 18 27
Número de casillas: 142230 (no se incluyen casillas especiales ni voto en el extranjero).

El voto total promedio en las casillas para presidente fue de 349.43, para diputados fue de 349.47 y para senadores de 349.40. Es decir que, en promedio, las actas registran 0.04 más votos para diputados que para presidente. Por otro lado, las actas registran 0.03 más votos para presidente que para senadores. Es decir que, en agregado, las diferencias entre votos totales para presidente y legisladores fluctúan entre -5689 y 4266 votos. Es decir que, viéndolas como promedio o como agregado, se trata de diferencias mínimas.

Estos diagramas de dispersión comparan el voto total de cada casilla en las tres elecciones. La R de Pearson entre VTpresidente y VTdiputados es de 0.985, y entre VTpresidente y VTsenado es de 0.982. Los puntos que se alejan de la recta de 45 grados denotan casillas con diferencias entre una u otra elección.

¿Qué tan frecuentes son estas diferencias? De las 142230 casillas, 87720 (61.6%) registran el mismo número de votos totales para presidente que para diputados y 54510 (38.4%) registran un dato distinto entre ambas elecciones. De éstas, 26774 casillas registran menos votos para presidente que diputados (diferencia negativa), mientras que 27736 registran más votos para presidente que para diputados (diferencia positiva).

¿Cómo se distribuyen estas diferencias? Si estas diferencias son dolosas, podríamos esperar que ocurrieran con mayor frecuencia en casillas ganadas por ciertos candidatos. Por otro lado, si se trata de errores humanos en el escrutinio o llenado o captura de las actas, podríamos esperar que ocurrieran con la misma frecuencia relativa en las casillas de cualquier “color”.

Por sencillez, clasifiqué las casillas con diferencias en votos totales entre aquellas que van de 1 a 5 votos (positivos o negativos), y aquellas que son mayores a 5 votos (de nuevo, positivos o negativos).

La siguiente gráfica ilustra la distribución de las casillas con diferencias en votos totales para presidente y diputados, distinguiendo entre el candidato ganador en cada casilla (es decir, esta gráfica ilustra los porcentajes de una tabla cruzada 5 x 3). Como se aprecia, la distribución de diferencias positivas y negativas es relativamente simétrica para los tres tipos de casillas. Viendo a mayor detalle, las casillas ganadas por AMLO tienen una mayor  proporción de diferencias que las ganadas por EPN o JVM.

Aquí encontrarán la estadística descriptiva y las tablas cruzadas comentadas en esta nota.

En resumen: 38% de las casillas registran un voto total distinto entre presidente y diputados (30% entre presidente y senadores). Estas diferencias pueden deberse a errores en el escrutinio de los votos, en el llenado de las actas (hay un acta para cada elección), o bien en la captura de las mismas. El escrutinio puede ser fidedigno pero si un votante “se lleva” su boleta o si la deposita en otra casilla, habrá diferencias entre las 3 actas. En promedio, las diferencias son pequeñas: entre -0.4 y 0.3 votos. Pero existen alrededor de 8% de casillas con +/- 5 votos de diferencia. Sin embargo, la distribución de las casillas con diferencias no muestra un sesgo favorable a EPN.

Materiales relacionados:

  • ¿Por qué hubo tantos errores e inconsistencias en las actas de 2006? — powerpoint / pdf 13/ago2006.
  • Errores aritméticos en actas: análisis comparativo para 2000, 2003 y 2006 — powerpoint / pdf 24/ago/06.

Participación electoral 2012

La votación total en la más reciente elección presidencial fue de 50,323,153, lo que representa el 63.34% de la lista nominal. La participación promedio en todas las casillas, un indicador algo distinto, fue de 61.34%.

1. La participación electoral tiene una variación importante entre una entidad y otra (between state variation), y al interior de cada estado (within state variation). Estos histogramas ilustran la distribución de la participación electoral a nivel casilla en cada entidad:

¿Cómo explicar la variación entre entidades? Dos factores observables pueden ayudar a explicar estas diferencias: el partido en el gobierno y las elecciones coincidentes. Continue reading

El swing de 2012

Estos son los triplots a nivel casilla de la elección presidencial de 2012 y 2006. Observe de cerca lo que ocurre entre uno y otro y discuta.

¿Cómo se interpreta un triplot?

Si consideramos solamente la suma de votos obtenidos por EPN, AMLO y JVM, y calculamos los porcentajes respectivos, podemos utilizar una gráfica triangular (triplot) para ilustrar el resultado de cada casilla. La gráfica tiene dos páneles, uno para casillas urbanas y otro para no urbanas. Cada punto en el triángulo ilustra la proporción de votos de EPN, AMLO y JVM en una casilla (normalizadas para que sumen 100%). El color de cada punto denota el candidato ganador en esa casilla. El eje horizontal mide el porcentaje de EPN, la diagonal izquierda el de AMLO y la derecha el de JVM. De este modo los puntos cercanos a la “Y” que se dibuja en el centro del triángulo indican casillas donde la competencia fue más reñida, mientras que casillas cercanas a los vértices del triángulo denotan casillas cargadas hacia uno de los candidatos.

Como se aprecia, las casillas no urbanas tienen una alta proporción de casillas sobrecargadas hacia Peña. Por otro lado, en casillas urbanas hubo mucho más casillas reñidas entre EPN y AMLO (ver brazo izquierdo de la “Y”) que entre EPN y JVM.

En 2012 se aprecia que la mayor competencia ocurrió en la región derecha del triángulo de casillas urbanas, es decir, entre AMLO y Calderón. Si observas con cuidado, entre 2006 y 2012, la “nube de casillas” se desplazó de la derecha a la izquierda del trángulo, indicando un fuerte cambio de preferencias hacia el PRI o su candidato. Este es el swing de 2012.

 

Lecciones del resultado electoral

Los amigos de Animal Político me invitaron a escribir unas líneas sobre:

¿Qué lecciones hay en los resultados electorales por casilla y entidad?

Las bases de datos a nivel casilla del PREP y cómputos distritales del IFE nos permiten hacer una primera radiografía del resultado de la elección presidencial 2012. En este blog invitado comentaré algunos resultados estadísticos que pueden ayudarnos a comprender mejor las claves del éxito o fracaso de cada uno de los candidatos presidenciales.

Aquí pueden leer el resto de la nota. Aquí mis conclusiones:

Varias lecciones surgen del análisis anterior. Para concluir destaco sólo dos. La primera es una lección importante para cualquier candidato presidencial: la elección fue mucho más reñida de lo que aparenta en las casillas urbanas que, al representar casi dos tercios de las casillas del país, prácticamente garantizan el triunfo al candidato que gane en ellas. Baste recordar que tanto Peña hoy como Calderón en 2006 ganaron por márgenes similares en casillas urbanas. La segunda es quizá más importante para futuros candidatos de izquierda: para ganar en las zonas urbanas del país no basta con arrasar en una o dos entidades. En 2006 AMLO ganó holgadamente en el DF, Edomex y en las casillas rurales y no bastó. En 2012 volvió a arrasar en la capital y dio una buena batalla en Edomex. Pero no fue suficiente porque se topó con el bajío y un resucitado voto rural priísta. El centro político-electoral del país no está en el “centro”.

Cómputos 2012: resultados por tipo de casilla

Circula en redes sociales una nueva mentira sobre la elección 2012 (bajo otras condiciones diría que es un malentendido o confusión pero según el sapo es la piedra). Según esta nota de Jorge A. González y Jorge A. López Gallardo (doctor en física y profesor de la Univ. de Texas en El Paso), y esta otra donde citan la primera, las casillas especiales son una muestra representativa del país porque “estuvieron distribuidas a lo largo y ancho del país, y en ellas votaron tanto habitantes de zonas urbanas como rurales”, y no sólo eso, son una “súper encuesta cuyos resultados son extremadamente confiables en términos estadísticos”.

Y como AMLO ganó en las casillas especiales, la lógica indica que AMLO debió haber ganado en el resto del país. Y como los cómputos deI IFE dicen lo contrario, cómo dudarlo, ¡ésta puede ser una evidencia más del fraude!

Todo lo anterior es falso por una razón muy sencilla: la premisa inicial es falsa. Las casillas especiales NO son una muestra representativa del país por varias razones: 1. El número y ubicación de las casillas especiales es determinado por cada consejo distrital (es decir, no son aleatorias). 2. Al ubicarse en puntos de alto tránsito, son predominantemente urbanas. 3. Los ciudadanos dispuestos a formarse varias horas para votar en una casilla especial tampoco son representativos del votante mexicano típico.

Va la demostración con 3 sencillas gráficas de pastelito.

1. En el país se instalaron 143,437 casillas, 64% de ellas en zonas urbanas y 36% en zonas no urbanas. Sin embargo, 82% de las casillas especiales son urbanas. Por lo tanto son un muestra sesgada y no representativa del país.

2. En las casillas ordinarias (142,535) EPN obtuvo la mayoría de votos. En las 902 casillas especiales, AMLO obtuvo más votos que EPN pero esto no implica que haya ganado en el resto del país ni que hubo ningún tipo de fraude.

3. Si comparamos los resultados de casillas urbanas vs. no urbanas veremos que EPN tuvo más votos en ambos tipos de casillas. Sin embargo, la ventaja de EPN sobre AMLO es más holgada en las casillas no urbanas (43.4%  vs. 26.7%)  que en las urbanas (35.59% vs. 34.02%). Esto implica que las casillas especiales ni siquiera son representativas de las casillas urbanas.

Conclusión: las casillas especiales, donde AMLO ganó, no son representativas de las preferencias de todo el país. Las casillas urbanas, donde EPN ganó por escaso margen, tampoco lo son. Las casillas para recibir el voto de mexicanos en el extranjero, donde JVM ganó, tampoco lo son. ¿Saben qué cosa sí lo era? El conteo rápido del IFE, mismo que anticipó los resultados del PREP y del cómputo distrital.

¿Qué opinaba López Gallardo del PREP? Que tenía un algoritmo trampso porque había una R de Pearson sospechosamente alta. Eso también era falso y lo dijimos aquí.

¿Por qué ganó AMLO en casillas especiales y JVM en el voto desde el extranjero? Buenas preguntas para su politólogo o sociólogo de confianza. Yo tengo mis teorías al respecto pero ese no es el punto de esta entrada.

(¿Déjà vu? En 2006 se decía una falacia similar a la anterior sobre las actas con inconsistencias que habían quedado fuera del PREP, que eran predominantemente rurales, y donde AMLO derrotaba a Calderón.)

Resultados por distrito y tipo de casilla

Este domingo el Consejo General del IFE reportó el cómputo distrital para la elección presidencial de México en 2012. Como vimos ya, este coincide en gran medida con los resultados del PREP.

Muchos se clavan en las texturas de “por qué llegan primero unas casillas que otras” (porque la geografía y la distancia importa) y/o por qué el flujo de datos del PREP no es 100% aleatorio (porque hay factores sistemáticos y preferencias políticas regionales que lo afectan), cuando lo realmente importante es analizar con cuidado los resultados a nivel distrito y casilla.

En esta entrada les comparto el excelente análisis de Fernando Pérez Cervantes (@EulerEquation), candidato a Doctor en Economía por la Universidad de Chicago.

  • Mapa de resultados de la elección presidencial a nivel distrital (con base en datos del PREP 2012 del IFE). Aquí una versión interactiva del mismo mapa.
  • Histogramas de resultados a nivel casilla en casillas urbanas y no urbanas para EPN, AMLO y JVM, así como votos totales.

Las gráficas se explican por sí mismas, creo.

¿Qué es eso de un histograma y cómo se lee? Un histograma ilustra la distribución de frecuencias de una variable o conjunto de datos. En este caso, en el eje horizontal se encuentra el total de votos o bien el voto de cada candidato, mientras que en el eje vertical relfeja el número de casillas para cada nivel de votación. Los histogramas ilustran tanto la tendencia central o promedio de una variable (fíjate en “el pico de la gráfica”), como la dispersión o varianza de la misma (fíjate en que tan “aplanada o picuda” es la gráfica). Por último, el histograma también refleja si una distribución es simétrica (como una campana) o sesgada (con una cola más delgada que otra). Enjoy!

Conteo rápido vs cómputo distrital 2012

En unos minutos concluirá el cómputo distrital (incluyendo recuentos) del IFE para la elección presidencial. Hasta ahora, el cómputo distrital tiene un nivel de avance similar al que tuvo el PREP en su cierre de las 8pm del lunes 2 de julio: 98.5 vs. 98.9%.

¿Cómo se comparan estos resultados con los del conteo rápido? Muy bien, reafirmando una vez más, la validez metodológica del los estudios probabilísticos basados en muestras representativas, mejor conocidos como encuestas.

La concordancia o consistencia de los tres levantamientos es una pieza clave del proceso electoral.

  • Si el conteo rápido y el PREP no coincidieran, una de dos, o la muestra estuvo mal diseñada, o algo raro pasó en la captura de los datos del PREP.
  • Si el conteo rápido y el cómputo distrital no coincidieran, una de dos, o la muestra estuvo mal diseñada, o algo raro pasó con las actas entre el cierre de casillas y el cómputo distrital.
  • Por últimp, si el PREP y el cómputo distrital coinciden tras realizar numerosos recuentos, implica que los errores o inconsistencias de las actas PREP no tuvieron un sesgo, y que los escrutinios realizados en las mesas de casilla son confiables.

(Actualización 6 de julio: el cómputo distrital para presidente ha concluido. La tabla incluye ya los resultados respectivos.)

Elección presidencial México 2012
Candidato Conteo rápido PREP Cómputo distrital
EPN 37.93 – 38.55 38.15% 38.21%
AMLO 30.9 – 31.86 31.64% 31.59%
JVM 25.1 – 26.03 25.40% 25.41%
GQT 2.27 – 2.57 2.30% 2.29%
Margen victoria 6.86* 6.51% 6.62%
Cobertura Muestra 5% 98.95% 100%
*Asumiendo el promedio del intervalo de EPN y AMLO.

PREP 2012 III

Mañana inician los cómputos distritales en los 300 consejos distritales del IFE en el país. En estas sesiones se cotejan las actas de escrutinio originales de cada paquete con las copias de actas en manos de los partidos políticos y, en caso de haber inconsistencias evidentes o de cumplirse alguna de las hipótesis de recuento marcadas en la ley, se abre y revisa el paquete electoral.

Los datos de las “actas PREP” son meramente preliminares y en este momento sólo sirven de guía para identificar casillas con problemas evidentes. Los resultados de las actas originales (que se encuentran al interior de cada paquete) se vuelven a capturar, previa revisión de los consejos distritales y siempre en presencia de representantes de partido político.

En esta última entrada sobre el PREP para presidente 2012, dejaré de lado el “flujo temporal” de los datos (discutido aquí y aquí) para analizar rápidamente algunos resultados clave que ayudarán a comprender lo que viene mañana: el cómputo y posible recuento de casillas.

Distribución de casillas urbanas y no urbanas 

UBICACION 
CASILLA    | Frec.   Porcentaje %Acum.
-----------+-----------------------------------
 Urbana    | 89,955   64.28     64.28
 No urbana | 49,986   35.72    100.00
------------+-----------------------------------
 Total     | 139,941 100.00

 Resultados promedio en casillas urbanas (N=89955)
 Variable | Media    Desv.Est. N
-------------+------------------------------
 epn      | 130.3143 43.60015 89955
 amlo     | 124.7646 64.06251 89955
 jvm      | 94.84739 54.11944 89800
 v_total  | 366.6762 86.89272 89955
 particip | .6244781 .0923858 89228
--------------------------------------------
Resultados promedio en casillas no urbanas (N=49986)
 Variable | Media    Desv.Est. N
-------------+------------------------------
 epn      | 141.7618 64.75295 49986
 amlo     | 87.77438 66.89149 49986
 jvm      | 80.07348 56.75102 49862
 v_total  | 326.9012 118.0007 49986
 particip | .6427021 .1238378 49833
--------------------------------------------

35.7% de las casillas están clasificadas como no urbanas y 64.3% como urbanas. Como se aprecia en la tabla, EPN superó a AMLO por 5.5 votos (130.31 vs. 124.76) en casillas urbanas pero este margen se amplía hasta 53.9 (141 vs. 87) votos en casillas no urbanas. Otro dato curioso es que las casillas no urbanas muestran una mayor tasa de participación que las urbanas: 64.2% vs. 62.4%. (La ventaja rural de EPN ya se había comentado aquí.)

Esta gráfica de caja (box plot) ilustra la distribución de votos (percentil 25, mediana y percentil 75) en casillas urbanas y no urbanas. El panel derecho indica la ventaja de EPN en casillas no urbanas. El panel izquierdo indica que los votos de AMLO a nivel casilla tienen mayor dispersión (varianza) que los de EPN y JVM.

Candidato ganador por casilla

 Ganador |
 casilla | Frec. Porcentaje % Acumulado
---------+-----------------------------------
 JVM     | 25,348  18.04   18.04
 EPN     | 70,657  50.29   68.33
 AMLO    | 44,491  31.67  100.00
---------+-----------------------------------
 Total   | 140,496        100.00

De acuerdo al PREP, EPN ganó en poco más la mitad de las casillas del país: 70,657 casillas. Aquí va un gráfico de pastel (cualquier parecido a los de las encuestadoras es mera coincidencia):

Casillas zapato

Según el PREP, EPN obtuvo el 100% de votos en 9 casillas, AMLO en 6 y JVM en 8. Estas casillas por definición se recuentan durante los cómputos: no se preocupen.

Participación electoral, votos por candidato y margen (EPN – AMLO)

Tradicionalmente, se dice que una mayor participación electoral perjudica al PRI. Dicho de otro modo, que el abstencionismo le beneficia. Una simple matriz de correlaciones (¡la famosa correlación de Pearson aquí sí aplica!) de los resultados por casillas indica lo siguiente:

                   % EPN   %AMLO  %JVM   Margen%  %Particip  
                                         EPN-AMLO
----------------+---------------------------------------------
           %EPN |  1.0000
          %AMLO | -0.5529  1.0000
           %JVM | -0.2589 -0.6398 1.0000
Margen EPN-AMLO |  0.8454 -0.9125 0.2830  1.0000
    % Particip. | -0.0597  0.0173 0.0412 -0.0404 1.0000

N = 127300 casillas

Como se aprecia en la matriz, la correlación entre la tasa de participación de electoral de cada casilla y el porcentaje de votos de EPN es ligeramente negativa, mientras que para AMLO y JVM es ligeramente positiva. La correlación entre participación y margen EPN-AMLO también es negativa: a mayor participación electoral, menor ventaja de EPN sobre AMLO.

Estas correlaciones están dominada por los resultados de casillas urbanas (64% del total de casillas reportado en PREP). Como tenemos evidencia que indica que las casillas urbanas y no urbanas tuvieron patrones de voto distintos, vale la pena analizar la relación participación vs. margen EPN-AMLO en ambos tipos de casillas. Como indica esta última gráfica, en las casillas urbanas en el país hay una correlación negativa entre participación y ventaja de EPN (-0.19). Pero si sólo consideramos casillas no urbanas, la correlación se vuelve positiva (0.07).

Actualización 4-julio-2012.
Sabemos que EPN ganó en la mayoría de casillas y entidades pero el margen de victoria no necesariamente es el mismo. Esta gráfica ilustra el promedio estatal del margen %EPN – %AMLO calculado con base en todas las casillas reportadas en el PREP.

Actualización: 11-julio-2012
Por último, esta gráfica ilustra el margen promedio %EPN – %AMLO en las casillas de cada entidad, distinguiendo entre casillas urbanas y no urbanas (calculado con base en PREP 2012):