Encuesta a población interna de CEFERESOs 2012

Aquí encontrarán el reporte de Resultados de la Primera Encuesta realizada a Población Interna en Centros Federales de Readaptación Social (2012). Se trata de un estudio realizado en Centros Penitenciarios Federales por el CIDE, coordinado por Catalina Pérez Correa y Elena Azaola. Este es parte del resumen ejecutivo:

Este estudio muestra los resultados de la Primera Encuesta a Población en Reclusión del Sistema Penitenciario Federal. La encuesta se levantó en ocho Centros Federales de Readaptación Social. Cinco de los ocho centros (Morelos, Laguna del Toro, Aserradero, Bugambilias y Rehilete) se ubican en el Complejo Penitenciario Islas Marías, en el estado de Nayarit. Los otros tres centros encuestados, fueron: el CEFERESO 1, Altiplano, en el Estado de México, el CEFERESO 2, Occidente, en el estado de Jalisco y el CEFERESO 8, Norponiente, en el estado de Sinaloa. Para este estudio se encuestaron a un total de 821 internos sentenciados: 726 hombres y 95 mujeres.

  • Los delitos contra la salud constituyen el principal delito de los internos sentenciados en los centros penitenciarios federales. 60.2% de los internos están sentenciados por estos delitos. En el caso de las mujeres, el porcentaje es significativamente mayor ya que el 80% está sentenciada por esos delitos.
  • Los internos sentenciados en el sistema penitenciario federal son principalmente hombres y mujeres jóvenes (mayoritariamente entre 31 y 40 años), con hijos (78.8% de los hombres y 88.4% de las mujeres tienen hijos) con fuertes desventajas sociales. Provienen de contextos violentos y cuentan con escasa educación. 53.7% de los varones internos y 60% de las mujeres no completaron la secundaria. 56.6% de los hombres y 45.3% de las mujeres dijeron que la razón por la que no continuaron estudiando es porque tenían necesidad de trabajar.
  • Las mujeres internas en los centros federales están sentenciadas en gran mayoría por delitos contra la salud, no violentos. Se trata, de mujeres sin antecedentes penales 98.9% de los casos no han sido sentenciadas previamente), sentenciadas sin concurso de delitos (88% están sentenciadas únicamente por el delito de drogas) y que en 91.6% de los casos reporta no haber portado armas. Mientras que sólo 2% de los internos varones tienen a su pareja en prisión, 22% de las mujeres se halla en esta situación.

El fin del proceso electoral

En agosto pasado la revista Letras Libres publicó mi opinión sobre las elecciones presidenciales en México, la cual titulé: “Elecciones legítimas pero inequitativas“. Una vez concluido el proceso electoral, Letras Libres pidió mi opinión sobre la sentencia SUP-JIN-359/2012 y la declaración de validez de la elección del TEPJF. Este segundo ensayo aparece en la edición de octubre 2012 de Letras Libres: “El fin del proceso electoral” (aquí mismo encontrarán la liga una vez que esté en línea). Estos son algunos fragmentos:

Para muchos, incluso para la gran mayoría de los líderes políticos, la elección presidencial concluyó la noche misma del primero de julio.

El juicio de inconformidad de la Coalición constaba de 638 páginas. (…) Por su parte, la sentencia consta de 1346 páginas y en su resolutivo único dice a la letra: “Se declaran infundados los planteamientos de nulidad”. Esto no quiere decir que los agravios no ocurrieron, sino que la coalición no pudo demostrarlos.

(…)

El proceso electoral ha concluido pero los agravios de su impugnación nos obligan a replantearnos qué tan confiables son las elecciones en México. Por un lado, resulta claro que muchos aspectos clave del proceso electoral son bastante confiables desde hace varios años: el padrón electoral, la instalación de casillas atendidas por ciudadanos invitados al azar a contar los votos, el PREP, los cómputos y recuentos, etc.  Por desgracia, para muchos la respuesta sigue siendo: “depende”. Depende, entre otras cosas, del resultado y el tipo de elección. El resultado de una elección estatal o municipal reñida puede verse fácilmente afectado por alguno de los cabos sueltos de nuestro sistema electoral: desde el clientelismo y el exceso de gasto en campañas, hasta la valoración subjetiva de los magistrados sobre nimiedades tales como los calzoncillos de un boxeador. (…) En cuanto a la importancia del resultado basta un simple ejercicio mental: ¿qué se diría del más reciente triunfo de Enrique Peña Nieto si el margen de victoria hubiera sido de 0.56%, como en 2006, y Andrés Manuel López Obrador hubiera presentado la misma evidencia que ahora?

(…)

Si los partidos políticos consideran que la compra de votos y el exceso de gasto de campaña son problemas graves que ponen en riesgo la realización de elecciones libres y auténticas, entonces urgen reformas al COFIPE y demás leyes aplicables para que éstas prácticas dejen de ser prohibidas de jure pero toleradas de facto. Y si el consenso de los partidos es no atarse las manos durante las campañas, entonces es la sociedad quien deberá exigirlo.

El ensayo completo está en la edición de octubre de Letras Libres.

México y Venezuela

Ayer hubo elecciones presidenciales en Venezuela. Según el primer boletín del CNE, con 90% de casillas computadas, Hugo Chávez obtuvo 54% de votos y Henrique Capriles 45%. La participación electoral rondó el 80%. Cada elección cuenta una historia y sirve para hacer comparaciones entre odiosas y útiles que ponen a prueba nuestra teoría o visión general del mundo. La de Venezuela es una de ellas.

Un sesgo común al opinar sobre elecciones es calificar a un sistema electoral dependiendo del resultado. Si gana el candidato que me gusta, la democracia funciona y el sabio pueblo ha hablado. Si pierde, entonces hubo fraude, o algo anda mal con la democracia o, ya de plano, con los votantes (pueblo tonto).

Y como en este 2012 ganó la izquierda en Venezuela por tercera vez y en México perdió por segunda vez, las disonancias no se hicieron esperar. Ayer en tuiter lancé algunas preguntas al aire.

Preguntas comparativas odiosas

  1. ¿Las elecciones en Venezuela son más “libres y auténticas” que las de México o menos?
  2. ¿Si el aumento en homicidios es razón suficiente para exigir que renuncie Calderón (o pierda su partido), dirías lo mismo para Hugo Chávez?”
  3. Si Chávez no es un dictador porque allá hay “elecciones libres y hasta oposición”, entonces la Cuba de Castro es una _____?”
  4. Si gana Chávez hay que respetarlo porque hubo “elecciones libres”, pero si gana Peña seguro fue imposición? (asegúrate de que tu respuesta sea coherente con la de la pregunta 1).

A botepronto, mis respuestas a las preguntas anteriores son:

Las elecciones en México son más libres y auténticas que las de Venezuela. Y no es cuestión de semántica: Si ambos países son democracias, Venezuela es una democracia de menor calidad. Si ambos países son regímenes autoritarios, México es menos autoritario. Por último, México puede ser una democracia y Venezuela no pero no al revés.

Evidencia. Según Polity IV, México es democracia y Venezuela no. Según Freedom House, en términos de libertades civiles y derechos políticos, tanto México como Venezuela son “parcialmente libres“, pero México tiene calificación de 3 y Venezuela de 5 (donde 1 equivale a máximas libertades, Cuba tiene 6.5 por ejemplo).

Meto a Cuba en la comparación por aquello de que “tanto México como Venezuela son igual de malas”. No, la calidad democrática es una cuestión de grado, sí, pero es mas o menos observable. Va un ejemplo: Chávez, a diferencia de Castro, está dispuesto a someterse al escrutinio del electorado.

Creo que la derrota del PAN en 2012 se debe, en parte, a los terribles resultados en materia de seguridad y combate al narcotráfico. Venezuela es un país aún más inseguro y con mayores tasas de homicidio que México. Con base en este issue solamente, Chávez merecía perder algunos votos.

El proceso y el resultado importa. Si el triunfo de Chávez, con un margen de 10 puntos porcentuales, es un triunfo de la democracia bolivariana, entonces dificilmente puede llamarse imposición al triunfo de Peña por 6 puntos. Una de dos, o ambas son imposiciones o ambas son democracias con muchos adjetivos.

Diferencias en el proceso: Peña, a diferencia de Chávez, enfrentó a sus rivales en la spotiza y en dos debates en televisión nacional (y esto no es mérito de Peña, sino de nuestras reglas electorales, por cierto).

Diferencias en el resultado: En Venezuela fue reelecto un presidente que está en el poder desde 1999, mismo que modificó la constitución para poder hacerlo indefinidamente y la distritación electoral para aventajar a su partido en el Congreso. En México, el PRI regresa tras estar fuera del poder por 12 años y sin tener mayoría en el Congreso.

Noten que este ejercicio comparativo es independiente de si me gusta mucho o poco la izquierda que ganó allá o la derecha.que perdió acá. Podría comparar la existencia y calidad de los pesos y contrapesos en ambos países, o la discrecionalidad de la política pública de aquí y allá. Pero creo, espero más bien, que mi punto central es suficientemente claro: Sí, las comparaciones son odiosas pero ilustrativas. Y no, México no es Venezuela y hay que entender por qué.

Lecturas relacionadas:

Regulación laboral

El otro día escuché a un experto (es un decir) analista/comentarista (esto sí me consta) decir en la radio que “la verdad no hay evidencia sobre el impacto de la regulación laboral”. (Es el viejo truco de afirmar que “no sabemos bien lo que sí funciona y lo que no, así que mejor dejemos las cosas como están hasta que haya-una-propuesta-integral”, en vez de “la verdad no conozco el tema-a-chorear del día y mejor me guardo mi opinión”.)

Por fortuna, sí hay evidencia y no es poca. Por desgracia, urge una bibliografía comentada por algún experto en economía del trabajo porque, al parecer, muchos analistas no tienen acceso a google scholar. Van aquí algunas referencias bibliográficas sobre los efectos de la regulación laboral en diversos países que me he topado en días recientes. La gran mayoría son papers de labor economics y no fueron seleccionados por un experto.

Referencias bibliográficas sobre regulación laboral

  • Derecho y (des)empleo: lecciones de América Latina y el Caribe. Heckman & Pagés (eds) http://t.co/8EhxmuBo
  • “Se buscan buenos empleos: los mercados laborales de América Latina” | IPES 2004: Good Jobs Wanted | IADB http://t.co/mNIhmKIu
  • “Labor market policy in developing countries: a selective review of the literature”, by Gary Fields http://t.co/8kAh6VxE
  • (In)Formal and (Un)Productive: The Productivity Costs of Excessive Informality in Mexico – IADB http://t.co/JneJHhFH
  • Regulación laboral y calidad de empleos: México en el contexto Latinoamericano. Por Graciela Bensusán / CEPAL http://t.co/rabAgknA Continue reading

Reforma laboral – colección de tuits

No soy experto en economía del trabajo (labor economics) pero el tema de la reforma laboral es importante y me ha provocado muchas reacciones (long story here). Como siempre, nunca hay suficiente tiempo para elaborar un buen blog post. A falta de algo mejor, y para no repetirme tanto en los 30 días que faltan al proceso de reforma, he aquí una colección de mis tuits recientes sobre reforma laboral, más o menos en orden cronológico o temático.

Lo que ves y lo que no ves. 26sep2012

  • Lo que ves: escasos empleos formales y muchos informales. Lo que no ves: los empleos que no se crean por la rigidez de una ley obsoleta.
  • Lo que ves: el conflicto distributivo empleados vs empleadores. Lo que no ves: aquel entre jóvenes sin empleo/adultos con.
  • Lo que ves: el conflicto distributivo empleados vs empleadores. Lo que no ves: aquel entre empleados con vs sin prestaciones.
  • Si quieres hablar de LFT y “justicia social”, toma en cuenta todas las disyuntivas relevantes, no sólo las que quieres ver.
  • Lo que ves: el poder de negociación de sindicatos públicos. Lo que no ves: la nula representación de desempleados o empleados informales.
  • Lo que ves: las prestaciones (¿conquistas?) del empleado público. Lo que no ves: el nulo apoyo para un nini o empleado informal.

Costos de transacción. 28sep2012

  • A. Si los trámites para comprar o vender una casa son costosos, afectas el mercado de casas (y rentas): se compran y venden menos casas.
  • B. Si los trámites para contratar o despedir a alguien son costosos, afectas el mercado laboral (y el informal): se emplea menos gente.
  • C. Esto es elemental. “Ah pero el trabajo es diferente, es especial”. No, un contrato es un contrato. Sin romanticismo es más fácil entenderlo. Continue reading

El costo social de los sindicatos

En la discusión pública reciente sobre reforma laboral han salido a flote confusiones comunes sobre el papel de los sindicatos y los empleadores en el mercado laboral. Según la narrativa más simplista, los patrones son malos y, por defecto, los sindicatos son buenos. Y como la iniciativa de reforma laboral afecta a los sindicatos, seguramente es mala también. ¿Será?

¿Cuál es el costo social de los sindicatos? Vayamos por partes. Existe una amplia literatura al respecto (por ejemplo, aquíaquí y aquí). En principio, un sindicato permite conseguir mayores salarios o prestaciones para sus agremiados (“las conquistas”). Pero nada es gratis: los mayores salarios de los trabajadores sindicalizados afectan los salarios de los trabajadores no sindicalizados y el nivel total de empleo. Las conquistas salariales de unos, son las rigideces y el desempleo enfrentados por otros.

Vamos con peras y manzanas. La siguiente figura ilustra el impacto de los sindicatos en un mercado laboral simple (figura tomada de este paper, págs. 26-27).

La gráfica muestra la demanda por mano de obra de empresas con sindicato (línea roja) y sin sindicato (línea azul). El eje vertical mide salarios, y el eje horizontal mide la cantidad de mano de obra contratada: a mayor salario, menos mano de obra demandada y viceversa. Ambas demandas se grafican como un espejo: o te contrata una empresa roja o una azul. Ambas demandas suman 0.9, la proporción de mano de obra no calificada respecto de la fuerza laboral total.

En un mercado laboral competitivo sin sindicatos, las empresas rojas contratarían 42% de la mano de obra con el salario w_c. Tras la entrada de sindicatos, el salario sube hasta u (con una prima salarial de 15%). Como consecuencia, las empresas sindicalizadas reducen sus contrataciones de 42% a 32%. Esto produce una pérdida de bienestar denotada por el área acde: los trabajadores rojos ganan más que antes, pero hay menos trabajadores contratados en esas empresas. 

En un mercado competitivo, la mano de obra desplazada por los sindicatos será absorbida por las empresas azules (que no tienen sindicatos) pero con salarios w menores a w_c: Al enfrentar una mayor oferta de mano de obra, las empresas azules contratan más empleados pero a menores salarios que antes. Este aumento en empleo genera una ganancia de bienestar denotada por el área cdeb: las empresas no sindicalizadas contratan más gente, pero con menores salarios.

Con la introducción del sindicato en las empresas rojas, unos empleados ganaran mayores salarios pero los empleados azules recibirán menos. Esto no es una mera transferencia de excedentes: el triángulo acb denota la pérdida neta de bienestar social tras la introducción de sindicatos en la economía.

En el mundo real, el tamaño del triángulo acb, el costo social de los sindicatos, depende de muchos otros factores pero este ejemplo sencillo ayuda a ilustrar varios puntos adicionales estudiados en la economía del sector laboral:

  1. Como los trabajadores sindicalizados reciben salarios mayores que los demás, los sindicatos pueden crear desigualdad en la distribución del ingreso de todos los trabajadores. No sólo existe un conflicto distributivo entre patrones y empleados, sino otro más entre empleados sindicalizados y el resto.
  2. Las conquistas del sindicato implican mayores costos laborales para las empresas rojas. Frente a mayores costos para contratar o despedir empleados, la empresa con sindicato puede acabar discriminando a trabajadores más jóvenes o menos capacitados que los protegidos.
  3. En este modelo, los sindicatos desplazan trabajadores a otras empresas con menores salarios, pero si las empresas azules no los contratan, entonces el sindicato puede inducir desempleo.
  4. La solución tampoco es que por ley “todas las empresas tengan sindicatos”: hacerlo produciría desempleo o bien un mercado laboral informal (o ambas cosas).

Es por ello que a menudo se dice que los sindicatos producen distorsiones en el mercado laboral. Distorsión es una de esas palabrejas neoliberales que irritan a muchos. En este caso simple, las distorsiones quieren decir desigualdad, discriminación o desempleo.

En realidad, ni todas las industrias ni todos los sindicatos son iguales. Mientras más competitiva sea la industria, o mientras más competencia entre sindicatos haya, menores serán las distorsiones. El diablo está en los detalles pero este ejemplo simple sirve para ilustrar algunas de las implicaciones más obvias de los sindicatos. Vale la pena entender cómo funcionan los mercados laborales para poner la indignación (y la atención) donde más falta hace.

Nota al pie: se siente bien escribir un blog post de microeconomía luego de tantos años.

¿Entidades pivotales?

Un error común de comentaristas electorales es asumir que, como el Estado de México, el Distrito Federal y Veracruz son las tres entidades con mayor lista nominal (tienen 10.6, 7.4 y 5.5 millones de electores, respectivamente) entonces deben ser decisivas para ganar la presidencia.

Al sumar más de 23 millones de votos sin duda podrían serlo pero no necesariamente lo han sido. La clave radica en si sus resultados electorales son reñidos o no. En Veracruz, por ejemplo, Vázquez Mota aventajó a Peña por 1598 votos, y éste superó a AMLO por 166 mil votos. Para fines prácticos, los millones de votos de Veracruz no dieron ventaja a nadie. AMLO ha tenido una clara ventaja en el DF pero ésta no le ha sido suficiente.

Las tablas siguientes muestran los resultados electorales de la elección presidencial 2000, 2006 y 2012 en 10 entidades selectas. Cada tabla incluye las 5 entidades que dieron más votos de ventaja al candidato ganador y al segundo lugar, respectivamente.

Una revisión rápida de estos datos nos permiten identificar las entidades decisivas o pivotales de las últimas elecciones presidenciales (nótese que este término no equivale al de swing state comúnmente usado en USA donde existe un colegio electoral), así como las entidades más volátiles. Aquí de lo que se trata es de ver qué entidades le dan más votos de ventaja a los punteros (por lo que las entidades reñidas no importan independientemente de su tamaño). Va un poco de aritmética incómoda:

  • Entre 2006 y 2012 la lista nominal creció en un 15% (de 71.37 a 82.15 millones), el voto total 20% (de 41.7 a 50.3 millones). El voto total del PAN cayó 15%, el de AMLO subió 7%, y el del PRI creció 106%
  • Guanajuato y Jalisco siempre han estado entre las 5 entidades que mayor diferencial de votos han aportado al ganador, desde Fox y Calderón hasta Peña. Chihuahua también repitió en el top 5 de 2006 y 2012.
  • El Estado de México, la entidad con el mayor padrón electoral, “votó por el ganador” en 2012 con EPN y 2000 con Fox pero no fue así en 2006.
  • La última vez que el DF, segunda entidad en tamaño, “votó por el ganador” fue en el año 2000 con Fox. De hecho, en 1994 Zedillo obtuvo 42% de votos en el DF, seguido de Diego Fernández de Cevalllos con 26% y Cárdenas quedó en tercer lugar.
  • Entre 2006 y 2012, Jalisco y Guanajuato observaron un fuerte cambio de preferencias entre el PAN y el PRI. En Jalisco, Calderón aventajó a AMLO por 876 mil votos. Seis años después, Peña aventajó a AMLO por 635 mil votos y a JVM por 265 mil. Guanajuato dió más votos de ventaja a Peña sobre AMLO que el Estado de México.
  • Considerando las 3 elecciones presidenciales entre 2000 y 2012, para ganar la presidencia de México hay que ganar en el Bajío. Ni el DF ni el Edomex han sido  suficientes.
  • ¡Pero el futuro es impredecible! Ok, 3 elecciones no son muchas. Nuestra democracia es joven y no apostaría mis ahorros a que esta tendencia se mantedrá en el futuro. Pero es mejor considerarla que ignorarla: el Bajío es importante, el DF-Edomex quizá no tanto.
ELECCION PRESIDENCIAL 2012      
ENTIDAD EPN AMLO12 JVM EPN-AMLO EPN-JVM
GTO 935,652 299,686 950,197 635,966 -14,545
MEX 2,977,365 2,350,508 1,255,500 626,857 1,721,865
JAL 1,372,463 776,075 1,107,042 596,388 265,421
CHIH 619,627 302,090 328,840 317,537 290,787
CHIS 934,270 635,176 326,527 299,094 607,743
MOR 296,791 364,281 157,674 -67,490 139,117
GRO 531,486 661,685 154,018 -130,199 377,468
OAX 556,394 696,211 290,987 -139,817 265,407
TAB 346,555 647,086 65,073 -300,531 281,482
DF 1,258,717 2,569,206 844,380 -1,310,489 414,337
Total 19,226,784 15,896,999 12,786,647 3,329,785 6,440,137
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Juicio de inconformidad, Sentencia SUP-JIN-359/2012 y Dictamen de validez

He aquí algunos documentos importantes sobre la impugnación de la elección presidencial en México 2012, su resolución y el dictamen de validez emitido por el TEPJF.

Demanda de la Coalición “Movimiento Progresista” / AMLO:

Sentencia y declaración de validez del TEPJF:

Flujogramas de los agravios contenidos en el juicio de inconformidad SUP-JIN-359/2012

Lecturas relacionadas:

Elecciones legítimas pero inequitativas

La revista Letras Libres de agosto 2012 publica un dossier sobre las elecciones en México, titulado “La democracia resiste“. El dossier incluye las opiniones de Enrique Krauze, Christopher Domínguez Michael, Willibald Sonnleitner y un servidor, entre otros. Mi ensayo, escrito a mediados de julio, está disponible aquí. Estos son algunos fragmentos:

ELECCIONES LEGÍTIMAS PERO INEQUITATIVAS

Escribo estas líneas sin saber cómo resolverá el TEPJF el recurso de inconformidad con la elección de presidencial presentado por Andrés Manuel López Obrador y la coalición Movimiento Progresista. Sin ser un experto en derecho electoral, creo que el desenlace más probable es que el Tribunal validará la elección y otorgará constancia de mayoría al candidato que obtuvo más votos, Enrique Peña Nieto.

Mi dicho no implica que la elección fue impecable ni que estuvo libre de irregularidades ni que se debe dar vuelta a la página con miras a la próxima elección federal. Implica que, dados el resultado de los comicios, la naturaleza del proceso electoral y el marco legal vigente, considero que el peso de las pruebas presentadas por la coalición no será suficiente para convencer a la mayoría de los magistrados. Dedicaré unas líneas al resultado electoral, a las irregularidades, y otras tantas a los temas que urge atender antes de la próxima elección.

(…) [y esta es mi conclusión]

¿[P]or qué la reforma electoral de 2007 dejó prácticamente intocado el tema compra de votos y el rebase de topes de gasto de campaña? Una posible respuesta es que los partidos se engolosinaron con la idea de allegarse de spots gratis (es un decir), protegerse de campañas negativas y facilitar recuentos innecesarios. En este sentido la reforma electoral, fruto de alegatos cortoplacistas, quizá distrajo la atención de temas más importantes. Otra posible respuesta es más preocupante. Quizá no se tocaron estos temas porque existe un consenso entre los partidos en el que poder gastar lo que sea y como sea durante las campañas funciona bien para todos, salvo para uno que otro perdedor y la sociedad.

Independientemente de sus méritos jurídicos y su eventual resolución por parte del Tribunal, la inconformidad de AMLO es importante porque pone énfasis en temas poco atendidos hasta ahora. Nuestro sistema electoral tolera el exceso de gasto de campaña y, al no castigarlo de manera ejemplar, promueve el clientelismo. Lo sabemos y miramos al otro lado. El sistema electoral mexicano se ha ido perfeccionando en un proceso de prueba y error, pero también ha habido errores y distracciones serias que deben corregirse cuanto antes. Atar las manos al desvío de recursos en todos los órdenes de gobierno, fiscalizar ingresos y gastos de campaña y castigar las peores prácticas clientelares para movilizar o persuadir votantes, son tres viejos problemas. Ya va siendo tiempo de atender lo importante y no regular al capricho y contentillo de los partidos.

El ensayo completo está aquí y en la edición impresa de Letras Libres de agosto 2012.

¿Debemos preocuparnos por las inconsistencias en actas de casilla?

Hoy publiqué un blog invitado en Animal Político:

¿Debemos preocuparnos por las inconsistencias en actas de casilla?

En su impugnación, Andrés Manuel López Obrador también se duele de inconsistencias en las actas de escrutinio y cómputo. El recurso de inconformidad habla de una anomalía “generalizada en todas las casillas” (pág. 68), puesto que el “50% del total de las casillas siguen aún presentando inconsistencias aritméticas en la votación total emitida en las tres elecciones federales” (pág. 77). Según el recurso de inconformidad, estas anomalías violan el artículo 295 del COFIPE y restan certeza al proceso electoral.

Si bien estas diferencias o inconsistencias no necesariamente son una anomalía en términos legales, ¿qué nos dicen al respecto los datos a nivel casilla del cómputo distrital del IFE? En este blog discutiré la magnitud de las diferencias, su frecuencia relativa y, quizá lo más importante, si su distribución muestra algún sesgo preocupante en favor de algún candidato.

Aquí encontrarán la nota completa.

Cómputos 2012: casillas inconsistentes

Uno de los hechos que causa agravio a la Coalición Movimiento Progresista son las inconsistencias en las actas de escrutinio y cómputo (ver págs. 67-78 del recurso de inconformidad con la elección presidencial).

La ley señala que las actas con inconsistencias aritméticas evidentes deben ser recontadas. Por esta y otras razones, 77,712 paquetes para presidente, 80,633 para diputados y 81,418 para senadores fueron recontados durante los cómputos distritales del IFE.

A pesar de los recuentos numerosos, en muchas casillas los resultados para presidente difieren de los resultados para diputados o senadores. Según el recurso de inconformidad  de la coalición, estas anomalías resta certeza al proceso electoral. Al tratarse de tres elecciones distintas, las diferencias entre actas de una elección y otra no son causal de recuento ni de nulidad de tales casillas. Si bien estas diferencias no necesariamente son una anomalía en términos legales, ¿qué dicen al respecto los datos a nivel casilla del cómputo distrital del IFE?

¿Cuál es la magnitud de las diferencias? El primer paso es analizar la estadística descriptiva de los resultados a nivel casilla para las tres elecciones. El voto para cierto partido puede diferir entre la elección presidencial y las legislativas porque existe el voto dividido: hay quien votó por AMLO o EPN para presidente pero lo hizo por otro partido para diputados o senadores. Por lo tanto, es mejor  concentrarnos en las diferencias en el voto total registrado en las 3 diferentes actas de escrutinio.

Los resultados de casillas especiales son los que muestran mayores diferencias puesto que, dependiendo de dónde se encuentre el votante, tendrá derecho a votar sólo para presidente, o para presidente y legisladores MR o RP. Por lo tanto vale la pena excluir de este análisis las 902 casillas especiales. Lo mismo ocurre con las 305 actas de voto para mexicanos en el extranjero puesto que en ellas sólo hay votas para presidente. Omitiendo estas casillas, nos quedamos con 142230 casillas que son estrictamente comparables.

Elecciones México 2012
Resultados a nivel casilla para presidente, diputados y senadores
Elección Rubro Media Desv. est. Percentil 25 Mediana Percentil 75
Voto Total Presidente 349.43 95.14 294 358 414
Voto Total Diputados 349.47 95.41 294 358 414
Voto Total Senadores 349.40 95.71 294 358 414
VTpte – Vtdip Pte – Dip -0.04 16.48 0 0 0
VTpte – Vtsen Pte – Sen 0.03 17.90 0 0 0
VTdip – Vtsen Dip – Sen 0.07 19.26 0 0 0
PAN Presidente 88.64 54.63 48 79 119
PAN Diputados 90.48 56.71 48 82 123
PAN Senadores 91.83 56.56 49 84 124
PRI Presidente 101.48 41.97 72 97 124
PRI Diputados 104.39 44.74 72 100 131
PRI Senadores 103.61 44.52 72 99 129
PRD Presidente 67.40 43.32 34 60 94
PRD Diputados 57.52 44.72 23 45 83
PRD Senadores 58.11 44.45 24 46 84
Nulos Presidente 8.67 6.61 5 8 11
Nulos Diputados 17.33 11.57 10 15 23
Nulos Senadores 19.98 12.48 11 18 27
Número de casillas: 142230 (no se incluyen casillas especiales ni voto en el extranjero).

El voto total promedio en las casillas para presidente fue de 349.43, para diputados fue de 349.47 y para senadores de 349.40. Es decir que, en promedio, las actas registran 0.04 más votos para diputados que para presidente. Por otro lado, las actas registran 0.03 más votos para presidente que para senadores. Es decir que, en agregado, las diferencias entre votos totales para presidente y legisladores fluctúan entre -5689 y 4266 votos. Es decir que, viéndolas como promedio o como agregado, se trata de diferencias mínimas.

Estos diagramas de dispersión comparan el voto total de cada casilla en las tres elecciones. La R de Pearson entre VTpresidente y VTdiputados es de 0.985, y entre VTpresidente y VTsenado es de 0.982. Los puntos que se alejan de la recta de 45 grados denotan casillas con diferencias entre una u otra elección.

¿Qué tan frecuentes son estas diferencias? De las 142230 casillas, 87720 (61.6%) registran el mismo número de votos totales para presidente que para diputados y 54510 (38.4%) registran un dato distinto entre ambas elecciones. De éstas, 26774 casillas registran menos votos para presidente que diputados (diferencia negativa), mientras que 27736 registran más votos para presidente que para diputados (diferencia positiva).

¿Cómo se distribuyen estas diferencias? Si estas diferencias son dolosas, podríamos esperar que ocurrieran con mayor frecuencia en casillas ganadas por ciertos candidatos. Por otro lado, si se trata de errores humanos en el escrutinio o llenado o captura de las actas, podríamos esperar que ocurrieran con la misma frecuencia relativa en las casillas de cualquier “color”.

Por sencillez, clasifiqué las casillas con diferencias en votos totales entre aquellas que van de 1 a 5 votos (positivos o negativos), y aquellas que son mayores a 5 votos (de nuevo, positivos o negativos).

La siguiente gráfica ilustra la distribución de las casillas con diferencias en votos totales para presidente y diputados, distinguiendo entre el candidato ganador en cada casilla (es decir, esta gráfica ilustra los porcentajes de una tabla cruzada 5 x 3). Como se aprecia, la distribución de diferencias positivas y negativas es relativamente simétrica para los tres tipos de casillas. Viendo a mayor detalle, las casillas ganadas por AMLO tienen una mayor  proporción de diferencias que las ganadas por EPN o JVM.

Aquí encontrarán la estadística descriptiva y las tablas cruzadas comentadas en esta nota.

En resumen: 38% de las casillas registran un voto total distinto entre presidente y diputados (30% entre presidente y senadores). Estas diferencias pueden deberse a errores en el escrutinio de los votos, en el llenado de las actas (hay un acta para cada elección), o bien en la captura de las mismas. El escrutinio puede ser fidedigno pero si un votante “se lleva” su boleta o si la deposita en otra casilla, habrá diferencias entre las 3 actas. En promedio, las diferencias son pequeñas: entre -0.4 y 0.3 votos. Pero existen alrededor de 8% de casillas con +/- 5 votos de diferencia. Sin embargo, la distribución de las casillas con diferencias no muestra un sesgo favorable a EPN.

Materiales relacionados:

  • ¿Por qué hubo tantos errores e inconsistencias en las actas de 2006? — powerpoint / pdf 13/ago2006.
  • Errores aritméticos en actas: análisis comparativo para 2000, 2003 y 2006 — powerpoint / pdf 24/ago/06.

Participación electoral 2012

La votación total en la más reciente elección presidencial fue de 50,323,153, lo que representa el 63.34% de la lista nominal. La participación promedio en todas las casillas, un indicador algo distinto, fue de 61.34%.

1. La participación electoral tiene una variación importante entre una entidad y otra (between state variation), y al interior de cada estado (within state variation). Estos histogramas ilustran la distribución de la participación electoral a nivel casilla en cada entidad:

¿Cómo explicar la variación entre entidades? Dos factores observables pueden ayudar a explicar estas diferencias: el partido en el gobierno y las elecciones coincidentes. Continue reading

El swing de 2012

Estos son los triplots a nivel casilla de la elección presidencial de 2012 y 2006. Observe de cerca lo que ocurre entre uno y otro y discuta.

¿Cómo se interpreta un triplot?

Si consideramos solamente la suma de votos obtenidos por EPN, AMLO y JVM, y calculamos los porcentajes respectivos, podemos utilizar una gráfica triangular (triplot) para ilustrar el resultado de cada casilla. La gráfica tiene dos páneles, uno para casillas urbanas y otro para no urbanas. Cada punto en el triángulo ilustra la proporción de votos de EPN, AMLO y JVM en una casilla (normalizadas para que sumen 100%). El color de cada punto denota el candidato ganador en esa casilla. El eje horizontal mide el porcentaje de EPN, la diagonal izquierda el de AMLO y la derecha el de JVM. De este modo los puntos cercanos a la “Y” que se dibuja en el centro del triángulo indican casillas donde la competencia fue más reñida, mientras que casillas cercanas a los vértices del triángulo denotan casillas cargadas hacia uno de los candidatos.

Como se aprecia, las casillas no urbanas tienen una alta proporción de casillas sobrecargadas hacia Peña. Por otro lado, en casillas urbanas hubo mucho más casillas reñidas entre EPN y AMLO (ver brazo izquierdo de la “Y”) que entre EPN y JVM.

En 2012 se aprecia que la mayor competencia ocurrió en la región derecha del triángulo de casillas urbanas, es decir, entre AMLO y Calderón. Si observas con cuidado, entre 2006 y 2012, la “nube de casillas” se desplazó de la derecha a la izquierda del trángulo, indicando un fuerte cambio de preferencias hacia el PRI o su candidato. Este es el swing de 2012.

 

Lecciones del resultado electoral

Los amigos de Animal Político me invitaron a escribir unas líneas sobre:

¿Qué lecciones hay en los resultados electorales por casilla y entidad?

Las bases de datos a nivel casilla del PREP y cómputos distritales del IFE nos permiten hacer una primera radiografía del resultado de la elección presidencial 2012. En este blog invitado comentaré algunos resultados estadísticos que pueden ayudarnos a comprender mejor las claves del éxito o fracaso de cada uno de los candidatos presidenciales.

Aquí pueden leer el resto de la nota. Aquí mis conclusiones:

Varias lecciones surgen del análisis anterior. Para concluir destaco sólo dos. La primera es una lección importante para cualquier candidato presidencial: la elección fue mucho más reñida de lo que aparenta en las casillas urbanas que, al representar casi dos tercios de las casillas del país, prácticamente garantizan el triunfo al candidato que gane en ellas. Baste recordar que tanto Peña hoy como Calderón en 2006 ganaron por márgenes similares en casillas urbanas. La segunda es quizá más importante para futuros candidatos de izquierda: para ganar en las zonas urbanas del país no basta con arrasar en una o dos entidades. En 2006 AMLO ganó holgadamente en el DF, Edomex y en las casillas rurales y no bastó. En 2012 volvió a arrasar en la capital y dio una buena batalla en Edomex. Pero no fue suficiente porque se topó con el bajío y un resucitado voto rural priísta. El centro político-electoral del país no está en el “centro”.

Cómputos 2012: resultados por tipo de casilla

Circula en redes sociales una nueva mentira sobre la elección 2012 (bajo otras condiciones diría que es un malentendido o confusión pero según el sapo es la piedra). Según esta nota de Jorge A. González y Jorge A. López Gallardo (doctor en física y profesor de la Univ. de Texas en El Paso), y esta otra donde citan la primera, las casillas especiales son una muestra representativa del país porque “estuvieron distribuidas a lo largo y ancho del país, y en ellas votaron tanto habitantes de zonas urbanas como rurales”, y no sólo eso, son una “súper encuesta cuyos resultados son extremadamente confiables en términos estadísticos”.

Y como AMLO ganó en las casillas especiales, la lógica indica que AMLO debió haber ganado en el resto del país. Y como los cómputos deI IFE dicen lo contrario, cómo dudarlo, ¡ésta puede ser una evidencia más del fraude!

Todo lo anterior es falso por una razón muy sencilla: la premisa inicial es falsa. Las casillas especiales NO son una muestra representativa del país por varias razones: 1. El número y ubicación de las casillas especiales es determinado por cada consejo distrital (es decir, no son aleatorias). 2. Al ubicarse en puntos de alto tránsito, son predominantemente urbanas. 3. Los ciudadanos dispuestos a formarse varias horas para votar en una casilla especial tampoco son representativos del votante mexicano típico.

Va la demostración con 3 sencillas gráficas de pastelito.

1. En el país se instalaron 143,437 casillas, 64% de ellas en zonas urbanas y 36% en zonas no urbanas. Sin embargo, 82% de las casillas especiales son urbanas. Por lo tanto son un muestra sesgada y no representativa del país.

2. En las casillas ordinarias (142,535) EPN obtuvo la mayoría de votos. En las 902 casillas especiales, AMLO obtuvo más votos que EPN pero esto no implica que haya ganado en el resto del país ni que hubo ningún tipo de fraude.

3. Si comparamos los resultados de casillas urbanas vs. no urbanas veremos que EPN tuvo más votos en ambos tipos de casillas. Sin embargo, la ventaja de EPN sobre AMLO es más holgada en las casillas no urbanas (43.4%  vs. 26.7%)  que en las urbanas (35.59% vs. 34.02%). Esto implica que las casillas especiales ni siquiera son representativas de las casillas urbanas.

Conclusión: las casillas especiales, donde AMLO ganó, no son representativas de las preferencias de todo el país. Las casillas urbanas, donde EPN ganó por escaso margen, tampoco lo son. Las casillas para recibir el voto de mexicanos en el extranjero, donde JVM ganó, tampoco lo son. ¿Saben qué cosa sí lo era? El conteo rápido del IFE, mismo que anticipó los resultados del PREP y del cómputo distrital.

¿Qué opinaba López Gallardo del PREP? Que tenía un algoritmo trampso porque había una R de Pearson sospechosamente alta. Eso también era falso y lo dijimos aquí.

¿Por qué ganó AMLO en casillas especiales y JVM en el voto desde el extranjero? Buenas preguntas para su politólogo o sociólogo de confianza. Yo tengo mis teorías al respecto pero ese no es el punto de esta entrada.

(¿Déjà vu? En 2006 se decía una falacia similar a la anterior sobre las actas con inconsistencias que habían quedado fuera del PREP, que eran predominantemente rurales, y donde AMLO derrotaba a Calderón.)