En mi columna de la semana en Excélsior (20 sep 2014) discuto el referéndum independentista de Escocia.
Como cada año, el pasado lunes 15 de septiembre, el Presidente, gobernadores y alcaldes en turno acudieron a las plazas centrales del país a gritar “¡Viva México!” y con ello celebrar un año más de vida independiente. Tres días después, Escocia sostuvo un referéndum nacional para responder si debían ser un país independiente del Reino Unido.
La independencia de los estados nacionales no es un tema trivial: los libros de historia están llenos de páginas sobre guerras de independencia. Acaso una novedad de nuestros tiempos es hablar cada vez menos de tratados y guerras de independencia, y hablar cada vez más de referéndums separatistas. Y no se trata de un cambio institucional cualquiera: entre una guerra y un referéndum, es preferible el segundo. Continue reading








